
SWISS y el Museo Suizo del Transporte buscan preservar juntos una parte de la historia de la aviación suiza: una vez que llegue al final de su vida útil, el último Airbus A340-300 de la flota de SWISS tendrá un hogar permanente en el Museo Suizo del Transporte, en Lucerna. Sin embargo, antes de que esto pueda suceder, aún es necesario resolver una serie de cuestiones complejas de carácter técnico, financiero y regulatorio.
Durante muchos años, el Airbus A340-300 fue un elemento característico de la flota de largo recorrido de SWISS, conectando a Suiza con destinos de todo el mundo. Con sus cuatro motores, su silueta distintiva y su papel como pilar confiable de las operaciones de largo recorrido, se convirtió en un símbolo familiar de la flota de SWISS para muchos viajeros y empleados. Al ser el último modelo de avión de cuatro motores de la flota de SWISS, el A340 también marca el fin de una era en SWISS.
Una vez que concluya su vida útil, se planea conservar en Suiza uno de estos emblemáticos aviones de larga distancia: SWISS y el Museo Suizo del Transporte pretenden integrar de manera permanente el último Airbus A340-300 de la flota de SWISS en la exposición de aviación del museo en Lucerna.
Martin Ettlinger, director del Museo Suizo del Transporte, dijo: «Contar con un Airbus A340 en el Museo Suizo del Transporte representa una oportunidad única para preservar una parte importante de la historia de la aviación suiza y ponerla al alcance del público. Este majestuoso avión sería una incorporación extraordinaria a nuestra exposición sobre aviación y viajes espaciales». El A340-300 encaja perfectamente en el área al aire libre designada para él frente al Pabellón de Aviación y Viajes Espaciales. Sin embargo, traer un avión de este tamaño a Lucerna es una tarea enorme y sumamente compleja. Estamos haciendo todo lo posible, junto con SWISS y otros socios, para que este extraordinario proyecto sea una realidad».
Un regalo para Suiza
SWISS tiene la intención de donar el último Airbus A340-300 de su flota al Museo Suizo del Transporte. El objetivo es preservar una aeronave que durante muchos años simbolizó la conectividad internacional de Suiza y desempeñó un papel fundamental en la historia de SWISS y de la aviación suiza de larga distancia.
Jens Fehlinger, director general de SWISS: «Durante muchos años, el Airbus A340 conectó a la gente de Suiza con el mundo y, al hacerlo, se convirtió por derecho propio en parte de la historia de la aviación suiza. Si uno de estos aviones pudiera seguir vivo en el Museo Suizo del Transporte, se cerraría el círculo de esta historia de una manera muy especial. Por lo tanto, nuestro objetivo es claro: queremos llevar este A340 a Lucerna a principios de 2028. Ahora la tarea consiste en trabajar con nuestros numerosos socios para hacer posible su extraordinario viaje hasta allí».
Una nueva atracción para el Museo Suizo del Transporte
No se pretende simplemente colocar el A340 en el patio del Museo Suizo del Transporte como una pieza de exhibición estática. El objetivo es crear una experiencia multifacética en el interior del avión y presentarlo como una nueva atracción de la exposición de Aviación y Viajes Espaciales.
El museo ya cuenta en su colección con un antiguo avión de largo recorrido de Swissair con cuatro motores: el Convair 990 «Coronado». El Airbus A340-300 añadiría otro importante testimonio a la historia de la aviación. Como último modelo de avión de cuatro motores de la flota de SWISS, el A340 representa una era significativa en la aviación suiza de largo recorrido.
Una hazaña logística que requiere un trabajo en equipo perfecto
Llevar un avión de largo recorrido que pesa alrededor de 125 toneladas al Museo Suizo del Transporte implica mucho más que una operación de transporte común y corriente. Se trata de un gran desafío logístico y técnico. El A340 debe trasladarse desde el Aeropuerto de Zúrich hasta Lucerna, colocarse con precisión en los terrenos del museo e integrarse de manera permanente en la exposición existente. Cumplir con los exigentes requisitos técnicos y logísticos requerirá estudios de viabilidad detallados, soluciones de transporte especializadas, modificaciones estructurales y una estrecha coordinación con las autoridades pertinentes.
El proyecto también es ambicioso desde el punto de vista financiero. SWISS donará la aeronave al Museo Suizo del Transporte. El museo se hará cargo de los costos de transporte de la aeronave, de las obras estructurales necesarias y de la creación de la experiencia para los visitantes en el interior de la aeronave. Las estimaciones actuales sitúan el costo en una cifra elevada de un solo dígito en millones. La financiación debe estar asegurada para finales de 2026 y se espera que provenga en gran parte de fondos de terceros aportados por fundaciones, mecenas y empresas. Un comité de recaudación de fondos, con la participación activa de Christoph Franz, presidente de la Asociación del Museo Suizo del Transporte y exdirector general de SWISS, ya está manteniendo conversaciones con posibles patrocinadores.
Por lo tanto, aún no se ha decidido si el A340 podrá realmente emprender su último viaje a Lucerna. Solo se tomará una decisión definitiva una vez que se hayan asegurado el transporte, los permisos y el financiamiento. El Museo Suizo del Transporte y SWISS proporcionarán más información sobre los próximos pasos tan pronto como avancen las evaluaciones en curso.
SWISS/Septiembre 08 de 2026