
Como parte de su evento “Ignition” el martes, la NASA anunció una serie de iniciativas transformadoras a nivel de toda la agencia, diseñadas para cumplir con la Política Espacial Nacional del presidente Donald J. Trump y avanzar el liderazgo estadounidense en el espacio. Estas acciones reflejan la urgencia del momento, pero también la enorme oportunidad que existe para lograr avances científicos y descubrimientos que cambien el mundo.
“El compromiso de la NASA es lograr nuevamente lo casi imposible: regresar a la Luna antes de que termine el mandato del presidente Trump, construir una base lunar, establecer una presencia permanente y realizar todas las demás acciones necesarias para asegurar el liderazgo estadounidense en el espacio. Por eso es esencial que salgamos de un evento como Ignition con una alineación total respecto al imperativo nacional que constituye nuestra misión colectiva. El tiempo corre en esta competencia entre grandes potencias, y el éxito o el fracaso se medirán en meses, no en años”, dijo el administrador de la NASA, Jared Isaacman. “Si concentramos los extraordinarios recursos de la NASA en los objetivos de la Política Espacial Nacional, eliminamos obstáculos innecesarios que frenan el progreso y liberamos la capacidad de nuestra fuerza laboral y el poder industrial de nuestra nación y sus aliados, entonces regresar a la Luna y construir una base parecerá algo menor en comparación con lo que seremos capaces de lograr en los próximos años”.
El administrador asociado de la NASA, Amit Kshatriya, señaló: “Hoy estamos alineando a la NASA en torno a la misión. En la Luna, estamos adoptando una arquitectura enfocada y por fases, que construye capacidades aterrizaje tras aterrizaje, de manera incremental y en coordinación con nuestros socios industriales e internacionales. En la órbita baja terrestre (LEO), estamos reconociendo dónde existe mercado y dónde no, reconociendo el enorme valor de la Estación Espacial Internacional, y construyendo una transición que desarrolle un ecosistema comercial competitivo, en lugar de imponer un único resultado que el mercado no puede sostener. En nuestras misiones científicas, estamos abriendo la superficie lunar a investigadores y estudiantes de todo el país, y con Space Reactor-1 Freedom, finalmente estamos llevando la propulsión nuclear desde el laboratorio hacia el espacio profundo. Todo esto es posible invirtiendo en nuestra gente, recuperando habilidades críticas dentro de la agencia, ubicando a nuestros equipos donde se construyen los sistemas, y creando verdaderas rutas para la próxima generación de líderes de la NASA. Nuestra fuerza laboral es la joya de la NASA, y lo que necesitan de sus líderes son objetivos de misión claros, herramientas para ejecutar y que se les quite obstáculos del camino. De eso trata Ignition”.
Regreso a la Luna
Los anuncios se basan en actualizaciones recientes del programa Artemis, incluyendo la estandarización de la configuración del cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial), la incorporación de una misión adicional en 2027 y la realización de al menos un alunizaje por año a partir de entonces. Bajo esta arquitectura previamente actualizada, Artemis III —programada para 2027— se centrará en probar sistemas integrados y capacidades operativas en órbita terrestre antes del alunizaje de Artemis IV.
Mirando más allá de Artemis V, la NASA anunció el 24 de marzo que comenzará a incorporar más hardware adquirido comercialmente y reutilizable para realizar misiones tripuladas frecuentes y asequibles a la superficie lunar, con el objetivo inicial de alunizajes cada seis meses, con la posibilidad de aumentar la cadencia conforme maduren las capacidades.
Para lograr una presencia humana sostenida en la Luna, la NASA también anunció un enfoque por fases para construir una base lunar. Como parte de esta estrategia, la agencia planea pausar el proyecto Gateway en su forma actual y cambiar el enfoque hacia infraestructura que permita operaciones sostenidas en la superficie. A pesar de los desafíos con algunos equipos existentes, la agencia reutilizará el hardware aplicable y aprovechará los compromisos de socios internacionales para apoyar estos objetivos.
En los próximos días, la NASA publicará Solicitudes de Información (RFI) y borradores de Solicitudes de Propuesta (RFP) para garantizar el progreso continuo hacia el cumplimiento de los objetivos nacionales.
Construcción de la base lunar
El plan de la NASA para establecer una presencia lunar sostenida se implementará en tres fases deliberadas.
Fase uno: construir, probar, aprender
La NASA pasa de misiones puntuales y poco frecuentes a un enfoque modular y repetible. A través de las entregas del CLPS (Servicios Comerciales de Carga Útil Lunar) y el programa LTV (Vehículo de Terreno Lunar), la agencia aumentará el ritmo de la actividad lunar, enviando rovers, instrumentos y demostraciones tecnológicas que mejoren la movilidad, la generación de energía (incluidas unidades de calentamiento por radioisótopos y generadores termoeléctricos por radioisótopos), las comunicaciones, la navegación, las operaciones en superficie y una amplia gama de investigaciones científicas.
Fase dos: Establecer la infraestructura inicial
Con las lecciones aprendidas de las primeras misiones, la NASA avanza hacia una infraestructura semi-habitable y una logística regular. Esta fase respalda las operaciones recurrentes de los astronautas en la superficie e incorpora importantes contribuciones internacionales, incluyendo el rover presurizado de la JAXA (Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón), y potencialmente otras cargas útiles científicas de socios, rovers y capacidades de infraestructura/transporte.
Fase tres: Permitir la presencia humana de larga duración
A medida que los sistemas de aterrizaje tripulados (HLS) con capacidad de carga entren en funcionamiento, la NASA entregará la infraestructura más pesada necesaria para un punto de apoyo humano continuo en la Luna, lo que marcará la transición de expediciones periódicas a una base lunar permanente. Esto incluirá los hábitats multipropósito (MPH) de la ASI (Agencia Espacial Italiana), el vehículo utilitario lunar de la CSA (Agencia Espacial Canadiense) y oportunidades para contribuciones adicionales en materia de habitabilidad, movilidad en la superficie y logística.
Garantizar la presencia estadounidense en la órbita baja terrestre
Mientras construye una arquitectura lunar sostenible, la NASA también reafirma su compromiso con la órbita baja terrestre. Durante más de dos décadas, la Estación Espacial Internacional ha servido como un laboratorio orbital de clase mundial, permitiendo más de 4,000 investigaciones científicas, apoyando a más de 5,000 investigadores y recibiendo visitantes de 26 países. La estación espacial requirió 37 vuelos del transbordador, 160 caminatas espaciales, dos décadas y más de 100 mil millones de dólares para ser diseñada, desarrollada y construida. Sin embargo, este laboratorio orbital no puede operar indefinidamente. La transición hacia estaciones comerciales debe ser cuidadosa, deliberada y estructurada para apoyar el éxito a largo plazo de la industria.
La NASA está presentando y solicitando retroalimentación de la industria sobre una estrategia adicional para la órbita baja terrestre (LEO), que preserva todas las vías actuales mientras añade un enfoque por fases, anclado a la Estación Espacial Internacional, para evitar cualquier interrupción en la presencia humana de Estados Unidos y desarrollar un ecosistema comercial sólido. Bajo este enfoque alternativo, la NASA adquiriría un Módulo Central de propiedad gubernamental que se acoplaría a la estación espacial, seguido de módulos comerciales que serían validados utilizando las capacidades de la Estación Espacial Internacional y posteriormente se separarían para operar de manera independiente. Una vez que las capacidades técnicas y operativas maduren y exista demanda de mercado, estas estaciones se separarían y la NASA se convertiría en uno de varios clientes que compran servicios comerciales. Para estimular la economía orbital, la NASA ampliará las oportunidades para la industria, incluyendo misiones privadas de astronautas, venta de asientos de comandante, misiones conjuntas, competencias entre múltiples módulos y premios basados en incentivos.
Una Solicitud de Información (RFI) para la industria se abrirá el miércoles 25 de marzo para definir estructuras de asociación, financiamiento y mitigación de riesgos.
Impulsando descubrimientos que cambian el mundo con misiones científicas actuales y en desarrollo
En una Edad de Oro de la exploración y el descubrimiento, la NASA aprovecha al máximo cada oportunidad para llevar la ciencia al espacio. El Telescopio Espacial James Webb continúa transformando nuestra comprensión del universo temprano; la sonda Parker Solar Probe ha volado a través de la atmósfera del Sol; la NASA ha demostrado que puede defender el planeta desviando asteroides; y los datos de ciencia terrestre son ampliamente utilizados por empresas estadounidenses, la agricultura y la gestión de desastres. En la Estación Espacial Internacional, la NASA realiza experimentos innovadores en ciencia cuántica.
Las oportunidades futuras fortalecerán el liderazgo de Estados Unidos en la ciencia espacial. El telescopio espacial Nancy Grace, cuyo lanzamiento podría ocurrir tan pronto como este otoño, ampliará nuestra comprensión de la energía oscura y ha establecido un nuevo estándar en la gestión de grandes misiones científicas. Dragonfly lanzará en 2028 un octocóptero de propulsión nuclear que llegará en 2034 a Titán, la luna de Saturno, para explorar su complejo entorno rico en compuestos orgánicos. En 2028, la NASA lanzará y entregará el rover Rosalind Franklin de la Agencia Espacial Europea (ESA) a Marte, incluyendo un espectrómetro de masas proporcionado por la NASA para el instrumento MOMA (Analizador de Moléculas Orgánicas de Marte), lo que podría representar la detección y análisis más avanzados de materia orgánica jamás realizados en el planeta rojo. Una nueva misión de ciencia terrestre que se lanzará el próximo año medirá por primera vez la evolución de la dinámica interna de tormentas convectivas para mejorar la predicción de fenómenos meteorológicos extremos hasta seis horas antes de que ocurran.
La agencia detalló cómo los avances en ciencia lunar también se beneficiarán del desarrollo de la Base Lunar y respaldarán futuras exploraciones de la Luna y Marte. Con una cadencia acelerada del programa CLPS, que apunta a hasta 30 alunizajes robóticos a partir de 2027, la NASA está acelerando la entrega de ciencia y tecnología a la superficie lunar. Habrá múltiples oportunidades para enviar cargas útiles, incluyendo rovers, vehículos saltadores y drones, con contribuciones abiertas a la industria, la academia y socios internacionales. Entre las cargas útiles a corto plazo se encuentran el rover VIPER y la misión LuSEE-Night. Se emitirá una RFI el 24 de marzo solicitando cargas útiles capaces de apoyar los objetivos científicos y tecnológicos de la NASA para vuelos adicionales en 2027 y 2028. Esto permitirá que estudiantes e investigadores de todo el país trabajen en instrumentos científicos para su uso en la superficie lunar en los próximos años. Esta RFI también solicitará cargas útiles para futuras misiones a Marte, incluyendo la red de telecomunicaciones marciana (MTN) y una misión de demostración de tecnología nuclear.
La agencia tiene la intención de asociarse con organizaciones filantrópicas y de investigación financiadas de manera privada que compartan objetivos en ciencia espacial.
Otras RFI publicadas el 24 de marzo fortalecerán asociaciones de “Ciencia como Servicio” y capacidades comerciales, permitiendo a la NASA optimizar operaciones heredadas y concentrar su inversión en misiones transformadoras que solo la agencia puede liderar.
Finalmente, la NASA revelará un par de imágenes inéditas de los telescopios espaciales James Webb y Hubble. Estas imágenes muestran el planeta Saturno con un nivel de detalle sin precedentes, tanto en longitudes de onda infrarrojas como visibles.
Estados Unidos avanza en la energía nuclear en el espacio
Además de estas misiones científicas, tras décadas de estudio y en respuesta a la Política Espacial Nacional, la NASA anunció un avance significativo para llevar la energía y propulsión nuclear del laboratorio al espacio.
La NASA lanzará la nave Space Reactor-1 Freedom, la primera nave interplanetaria impulsada por energía nuclear, hacia Marte antes de finales de 2028, demostrando propulsión eléctrica nuclear avanzada en el espacio profundo. Este tipo de propulsión ofrece una capacidad extraordinaria para el transporte eficiente de masa en el espacio profundo y permite misiones de alta potencia más allá de Júpiter, donde los paneles solares no son eficaces.
Cuando SR-1 Freedom llegue a Marte, desplegará la carga útil Skyfall, compuesta por helicópteros de clase Ingenuity, para continuar explorando el planeta rojo. SR-1 Freedom establecerá precedentes operativos y regulatorios para hardware nuclear en vuelo, y activará la base industrial para futuros sistemas de energía de fisión en propulsión, superficie y misiones de larga duración. La NASA, junto con el Departamento de Energía de Estados Unidos, desbloqueará las capacidades necesarias para la exploración sostenida más allá de la Luna y futuras misiones hacia Marte y el sistema solar exterior.
Ninguno de estos esfuerzos puede tener éxito sin la fuerza laboral de la NASA. Como se anunció previamente, la agencia está reconstruyendo sus competencias fundamentales, convirtiendo miles de puestos de contratistas en posiciones de servicio civil y restaurando las capacidades de ingeniería, técnicas y operativas esperadas de la principal organización espacial del mundo.
La NASA está ampliando oportunidades para pasantes y profesionales en etapas tempranas de su carrera y, en colaboración con la Oficina de Administración de Personal de Estados Unidos y NASA Force, está creando nuevas vías para que talento experimentado de la industria participe mediante nombramientos temporales. La agencia también busca abrir oportunidades para que sus empleados adquieran experiencia trabajando dentro de la industria espacial más avanzada tecnológicamente en la historia.
Los cambios anunciados el 24 de marzo se implementarán en los próximos meses, con equipos en toda la agencia asegurando una transición fluida mientras avanzan programas clave y asociaciones estratégicas.
La NASA integrará expertos en la materia a lo largo de toda la cadena de suministro —en cada proveedor principal, subcontratista y componente crítico— para cuestionar supuestos, resolver problemas, acelerar la producción y garantizar que se logren los resultados adecuados.
A través de estas reformas, la NASA fortalece su capacidad para cumplir con la Política Espacial Nacional del presidente y asegurar la superioridad continua de Estados Unidos en el espacio.
NASA/Marzo 24 de 2026