
El 16 de abril, la Armada belga prestó apoyo a una operación de control específica en el mar, denominada OPERA. Durante esta intervención, se inspeccionaron varios buques de carga y un barco pesquero. La operación se inscribe en el marco de los esfuerzos continuos de las autoridades belgas por garantizar la seguridad, el cumplimiento de la ley y la protección del Mar del Norte.
La Aduana, la Policía Marítima, el Servicio Federal de Movilidad y el Servicio de Medio Ambiente Marino del Servicio Federal de Salud Pública (DG Medio Ambiente) inspeccionan con frecuencia los buques en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Bélgica mediante inspecciones específicas.
Los buques son cuidadosamente seleccionados en el Centro de Información Marítima (MIK) sobre la base de datos recopilados y factores sospechosos, como el país de origen o actividades sospechosas. El MIK vela por el cumplimiento de la legislación en el mar.
El Pollux como cuartel general móvil
Durante la intervención, el buque patrullero belga Pollux funcionó como un auténtico cuartel general móvil. Gracias a la destreza de la joven tripulación, se pudo abordar con seguridad a los distintos buques de carga con los diferentes servicios.
«Un buque de carga fondeado significa que el viento provoca olas considerables a ambos lados. Nuestra tarea consiste en llevar a nuestros socios a bordo de estos buques de manera segura con la ayuda de nuestras RHIB (embarcaciones inflables de casco rígido)», explica Mathieu, conductor de la RHIB. Estas lanchas motorizadas de despliegue rápido permiten a los inspectores subir a bordo de los buques que deben inspeccionarse de manera segura, tanto de día como de noche.
«Aunque estamos entrenados para condiciones difíciles, en un ‘pacing’ de este tipo (en el que la RHIB se desplaza de forma controlada junto al barco para poder subir con seguridad), el mayor desafío radica en calcular correctamente el momento oportuno. Después, hay que subir unos 7 metros hasta llegar a la cubierta».
Inspecciones de documentos e instalaciones medioambientales
Una vez a bordo, los servicios de Medio Ambiente, MARPOL (Contaminación Marina) y la DG de Navegación (FOD de Movilidad y Transporte) revisaron de inmediato la documentación y los documentos. A continuación, se llevaron a cabo inspecciones físicas. Por ejemplo, los buques deben estar equipados para hacer frente a fugas de hidrocarburos, con el fin de prevenir la contaminación en la medida de lo posible.
La aduana llevó a cabo controles específicos en busca de drogas y mercancías de contrabando. Estas a veces se ocultan en los rincones más recónditos del barco, en paredes falsas, por lo que los controles deben realizarse a fondo.
Vigilancia en el mar
Esta acción subraya que la Armada belga tiene una fuerte presencia y está preparada para velar por la seguridad del Mar del Norte, y que constituye un socio confiable para las autoridades que velan por el cumplimiento de la legislación también en el mar.
Ministerio de Defensa de Bélgica/Abril 20 de 2026