
Imagina subirte a una máquina que te haga sentir como si estuvieras volando una nave espacial, pilotando un taxi aéreo de última generación o aterrizando en la Luna, todo ello sin despegar del suelo. El Simulador de Movimiento Vertical de la NASA, el más grande de su tipo en el mundo, hace exactamente eso. Y ahora, con nuevas mejoras, es más potente y realista que antes.
El Simulador de Movimiento Vertical, ubicado en el Centro de Investigación Ames de la NASA en el Valle del Silicio de California, ha dado forma al futuro de la aviación y los vuelos espaciales desde 1979. Permite a pilotos e investigadores experimentar el movimiento realista de una aeronave gracias a su capacidad para desplazarse 60 pies verticalmente y 40 pies horizontalmente, simulando vehículos que van desde helicópteros hasta naves espaciales con gran precisión.
Las nuevas mejoras están haciendo que el simulador sea aún más potente. Uno de los cambios más importantes es el paso de los sistemas analógicos a la tecnología digital moderna. Esta mejora incluye una cúpula que rodea la cabina del simulador con proyectores 4K avanzados que crean imágenes con una claridad cercana a 20/20, lo que brinda a los pilotos imágenes más claras y nítidas, así como un campo de visión más amplio del mundo exterior a la cabina.
«La nueva configuración de la cúpula y los sistemas mejorados permiten llevar a cabo tareas de misión mucho más exigentes, al tiempo que ofrecen a los pilotos y a las tripulaciones un entorno de trabajo más realista», afirmó Diana Acosta, jefa de la división de investigación y desarrollo de simulación aeroespacial de la NASA Ames. «Esto refuerza la forma en que los equipos se coordinan, reaccionan y manejan escenarios desafiantes, exactamente el tipo de preparación que necesitamos para las próximas misiones».
El sistema también puede alinear y ajustar el color de las imágenes automáticamente para integrarlas en un fondo simulado, un proceso que antes llevaba horas, o incluso días, de realizar a mano.
En el pasado, cambiar las configuraciones de simulación de un módulo de aterrizaje lunar a un taxi aéreo requería cambiar la cabina, una estructura grande y pesada que era lenta y compleja de mover. En lugar de reemplazar toda la cabina, los equipos pueden usar insertos más ligeros y extraíbles que incluyen solo los controles, los asientos y los paneles necesarios para simular un vehículo específico. Los insertos reducen drásticamente el trabajo físico y recortan a la mitad el tiempo necesario para configurar una simulación.
Las mejoras al simulador de movimiento vertical permitirán realizar pruebas de aeronaves y naves espaciales de próxima generación antes de que despeguen, lo que nos acercará a cielos más seguros, viajes aéreos más eficientes y aterrizajes tripulados exitosos en la Luna y Marte.
NASA/Agosto 12 de 2026