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En Bélgica transforman una playa en una pista de aterrizaje para un A400M

Tiempo de lectura: 3 minutos
Fotos de Gert-Jan D'haene ©Ministerio de Defensa de Bélgica
Foto de Gert-Jan D’haene ©Ministerio de Defensa de Bélgica

En Lakolk, Dinamarca, los militares belgas han demostrado que un A400M también puede operar lejos de la infraestructura aeroportuaria convencional. Durante tres días, especialistas del DATM, tripulaciones de la 15a. Ala y paracaidistas del 2º Batallón de Comandos se entrenaron en la exploración, preparación y uso de una zona de aterrizaje en plena naturaleza: la playa.

Convertir temporalmente una playa en una zona de aterrizaje para un avión de transporte militar de decenas de toneladas no es una tarea sencilla. Antes de que el A400M pueda aterrizar, se debe evaluar el terreno, analizar sus características y transmitir toda la información necesaria a la tripulación.

Del 24 al 26 de agosto, en la playa de Lakolk, en Dinamarca, una decena de militares de la 15a. Ala (15 W) y del Sistema Desplazable de Gestión del Tráfico Aéreo (DATM) trabajaron juntos para dominar este proceso. También participó un equipo del 2.º Batallón de Comandos (2 Cdo), principalmente para la exploración del terreno.

Un conocimiento profundo del terreno

En Lakolk Beach no hay pistas de aterrizaje de concreto ni marcas convencionales. «Medimos la firmeza y la nivelación de la pista y determinamos la capacidad de carga del suelo. Verificamos si hay obstáculos, marcamos la zona de aterrizaje y recopilamos toda la información necesaria», explica el líder del equipo DATM.

Con decenas de mediciones, este trabajo para una pista de aterrizaje sin pavimentar puede llevar un día completo. Los resultados varían según las condiciones climáticas. Las lluvias intensas pueden afectar significativamente las características del suelo, lo que hace necesario un control adicional.

Los datos recopilados se agrupan y se entregan a los pilotos. «Nosotros no decidimos si la pista de aterrizaje es apta o no. Nosotros proporcionamos todos los datos. Son los pilotos quienes, durante la planificación de la misión y tomando en cuenta otros factores, determinan si la pista de aterrizaje es o no apta para el A400M».

De los datos a la ejecución del vuelo

Con base en esta información, los pilotos de la 15a. Ala pueden determinar en qué condiciones la aeronave puede utilizar la zona de aterrizaje. En Lakolk Beach, la parte utilizable de la zona de aterrizaje mide aproximadamente 1.150 metros de largo y 36 metros de ancho. «También hay que tomar en cuenta la capacidad de carga y el estado del suelo, el viento y el peso de la aeronave», explica un piloto.

Además, también hay que tomar en cuenta el uso repetido de la misma ruta de aproximación y rodaje. «Como la pista de aterrizaje tiene solo 36 metros de ancho, seguimos más o menos la misma trayectoria y, poco a poco, se forman surcos en la arena. Eso puede afectar el comportamiento de la aeronave en tierra. Sabemos cómo controlar este fenómeno, pero debemos tenerlo en cuenta y anticiparnos a él».

Hay muy pocos lugares donde se pueda improvisar una pista de aterrizaje de este tipo. Dinamarca ofrece a las tripulaciones una oportunidad única de entrenarse en estas condiciones y brinda a los pilotos la posibilidad de obtener o mantener la calificación necesaria para operar desde este tipo de zonas de aterrizaje.

Mayor capacidad para el 2º Comando

También participaron en el ejercicio cuatro miembros de la Unidad Aérea de Reconocimiento Especial del 2º Batallón de Comando. De esta manera, en colaboración con el DATM, pudieron fortalecer sus habilidades en el reconocimiento y la preparación de zonas de aterrizaje en un entorno no preparado. “Nuestro objetivo es seguir desarrollando nuestras competencias, sobre todo en entornos donde no hay infraestructura”, explica uno de los participantes.

Tras los entrenamientos impartidos por el DATM, los paracaidistas ponen en práctica estas habilidades en condiciones realistas. “Ellos mismos realizaron las mediciones y nosotros los acompañamos durante todo el proceso”, cuenta el jefe del equipo del DATM.

Esta capacidad le da al 2.º Comando mayor autonomía en ciertas operaciones: los efectivos pueden desplegarse con anticipación para preparar la llegada de un avión, lejos de los aeropuertos habituales. Una ventaja valiosa para una unidad que debe poder actuar rápidamente en zonas donde la infraestructura no siempre está disponible.

Ministerio de Defensa de Bélgica/Agosto 28 de 2026

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