
La primera promoción de pilotos belgas en formación, dentro del programa Euro NATO Joint Jet Pilot Training (ENJJPT) en los Estados Unidos, ha realizado sus primeros vuelos con el F-35. Son los primeros pilotos belgas que pilotan un avión de combate de quinta generación sin haber volado antes con el F-16. Este hito marca el inicio de un enfoque fundamentalmente nuevo en la formación de los pilotos de combate belgas.
Para muchos de estos alumnos, el camino comenzó mucho antes de su llegada a Texas. Muchos dieron sus primeros pasos en la aviación en los Cadetes Aéreos belgas, donde se familiarizaron con el vuelo, la disciplina y el trabajo en equipo. «Todavía recuerdo mi primer vuelo en solitario con un planeador en los Cadetes Aéreos. En aquel entonces, volar en un F-35 parecía un sueño lejano. Hoy he completado mi primer vuelo con el F-35. Es increíble ver hasta dónde me ha llevado ese primer paso», cuenta un alumno.
Tras completar el programa ENJJPT, conocido por su intensidad, su entorno multinacional y sus exigentes requisitos, los alumnos recibieron varios meses de formación teórica, entrenamiento en simulador y preparación táctica específica para el F-35. El primer vuelo supuso la culminación de todo ese proceso.
Un sistema de entrenamiento fruto de años de preparación
En la base aérea se respiraba un ambiente cargado de historia. Los instructores y el personal de mantenimiento acompañaron a cada alumno durante el rodaje, conscientes de que estaban presenciando el inicio de una nueva generación de pilotos de combate belgas. «Crees que estás listo, porque has estudiado cada sistema y has pasado innumerables horas en el simulador. Pero cuando el avión acelera por primera vez, es cuando realmente te das cuenta. Estás volando con el F-35. Formas parte de algo nuevo», testifica un alumno.
El teniente coronel Pierre-Yves «SO6» Libert, representante nacional sénior en la Base Aérea Luke, destaca que este paso es el resultado de años de preparación. «Nos hemos estado preparando para esto desde el primer día. Nuestro programa de entrenamiento está listo y alineado con el de nuestros países socios. Nuestros instructores han recibido formación específica para guiar a pilotos menos experimentados. Además, muchos cuentan con años de experiencia como instructores en Bélgica. Algunos también entrenaron a pilotos ucranianos en Tucson durante varios meses, antes de pasar al F-35».
Gracias a esa experiencia, la llegada del primer curso de conversión operativa belga en el F-35 no supone una ruptura con el pasado, sino la continuación lógica de un sistema cuidadosamente desarrollado. La Base Aérea Luke ofrece para ello un entorno de entrenamiento especialmente avanzado. Las comparaciones con los países socios confirman desde hace años la eficacia de este enfoque y refuerzan la confianza en el éxito de la nueva promoción.
Los requisitos de una cabina de quinta generación
La transición del ENJJPT al F-35 no se limita a aprender a pilotar un nuevo tipo de avión. Exige que los pilotos cumplan con los requisitos cognitivos y tácticos de un avión de combate de quinta generación. Deben dominar los procedimientos, comprender los sistemas, reconocer las amenazas y aplicar las tácticas adecuadas, para tomar decisiones rápidas y bien pensadas basadas en toda esa información.
Hasta la fase III de la formación, el énfasis se pone principalmente en los procedimientos. En la fase IV, las amenazas, las tácticas y la toma de decisiones pasan a ser el centro de atención. Sin embargo, con el F-35, esa complejidad aumenta considerablemente.
La cantidad de información que el F-35 proporciona al piloto es enorme. Para procesar esos datos de manera eficiente, se requieren habilidades cognitivas excepcionales.
Estudio, disciplina y repetición
Esas habilidades se evalúan ya durante la selección y se desarrollan aún más a lo largo de toda la formación. Incluso con una base sólida, el primer contacto con la fusión de sensores y el flujo de datos del F-35 puede resultar abrumador. Solo el estudio, la disciplina y la repetición permiten a los pilotos aprovechar al máximo las capacidades del avión.
Además de las habilidades cognitivas, la autodisciplina y la capacidad de juicio siguen siendo cruciales. El F-35 ofrece a los pilotos más libertad táctica que los aviones de cuarta generación, gracias a una conciencia situacional sin precedentes. Esa libertad es una gran ventaja, pero también exige madurez y sentido de la responsabilidad.
Un futuro basado en la transformación
Tras sus primeros vuelos, esta promoción comienza la siguiente fase de la formación: vuelos en formación, interceptaciones tácticas, gestión avanzada de sensores y, finalmente, la ejecución completa de una misión.
Su entrenamiento se lleva a cabo bajo la supervisión de instructores, muchos de los cuales desarrollaron su carrera en el F-16. Estos los guían en un entorno donde los principios básicos del combate aéreo siguen siendo los mismos, pero donde los recursos y las posibilidades han cambiado radicalmente.
Esta primera promoción del ENJJPT para el F-35 es más que un simple grupo de alumnos. Constituye la referencia para el futuro de la Fuerza Aérea Belga. Su éxito marca el inicio de una nueva era: no la de la transición, sino la de la transformación.
«Ser el primero es un honor. Pero lo que más me entusiasma es todo lo que está por venir», resume uno de los nuevos pilotos del F-35, sonriendo junto al avión, con el casco bajo el brazo.
Ministerio de Defensa de Bélgica/Abril 30 de 2026