
Un científico elaboró este mapa del hundimiento del terreno en la Ciudad de México utilizando datos de la misión NISAR (Radar de Apertura Sintética de la NASA y la ISRO) captados entre el 25 de octubre de 2025 y el 17 de enero de 2026. La región ha sido un punto crítico de hundimiento bien conocido durante décadas, e imágenes como esta ayudan a confirmar que el NISAR está funcionando según lo esperado en su primer año de operación.
El color azul oscuro indica las áreas que se están hundiendo más de media pulgada (más de 2 centímetros) al mes, debido en gran parte a la extracción de agua subterránea, lo que ha provocado la compactación del antiguo lecho lacustre seco sobre el que se construyó la ciudad. Las áreas amarillas y rojas son probablemente señales de ruido residual que se espera que disminuyan a medida que NISAR recopile más datos y refine sus mediciones.
En la imagen se pueden ver dos ecosistemas pantanosos vinculados al pasado del país. La forma alargada de color verde oscuro al noreste del aeropuerto es Nabor Carrillo, un lago artificial construido sobre el ahora extinto lago Texcoco. El lago Chalco, un humedal ubicado en una región históricamente fértil al sur, comparte su nombre con una importante masa de agua que fue drenada a lo largo de siglos para reducir las inundaciones en la ciudad. El antiguo lago era el hábitat natural principal del ajolote mexicano, una especie de salamandra en peligro de extinción con la capacidad de regenerar sus extremos.
Otro punto de referencia que se aprecia en la imagen —el Ángel de la Independencia, situado en el Paseo de la Reforma— se construyó en 1910 para conmemorar el centenario de la independencia de México. Con una altura de más de 30 metros, a lo largo de los años se han añadido 14 escalones a la base del monumento, debido al hundimiento gradual del terreno que lo rodea.
Las imágenes se crearon a partir de datos del radar de banda L del NISAR, que utiliza una longitud de onda de 9 pulgadas (24 centímetros), lo que permite que su señal penetre en la vegetación densa, como las copas de los árboles.
El radar de banda S del satélite, proporcionado por el Centro de Aplicaciones Espaciales de la Organización de Investigación Espacial de la India, utiliza una señal de microondas de 4 pulgadas (10 centímetros) que es más sensible a la vegetación de pequeño tamaño, lo que lo hace eficaz para monitorear ciertos tipos de ecosistemas agrícolas y de pastizales. Lanzado en 2025, el NISAR es el primer satélite en llevar dos instrumentos SAR con diferentes longitudes de onda.
Los datos del NISAR beneficiarán a la humanidad al ayudar a los investigadores de todo el mundo a comprender mejor los cambios en la superficie de nuestro planeta, desde las ciudades hasta los bosques y los glaciares. La cobertura global y rápida del NISAR también proporcionará un apoyo sin precedentes para la respuesta ante desastres, generando datos que ayuden a mitigar y evaluar los daños, con observaciones antes y después de eventos catastróficos disponibles en plazos cortos.
NASA/Abril 30 de 2026