
La unidad ha efectuado más de 3000 descargas y lanzado más de 18 millones de litros de agua durante 37 días consecutivos de operaciones.
El 43 Grupo de Fuerzas Aéreas del Ejército del Aire y del Espacio mantiene desde hace más de un mes un intenso esfuerzo operativo frente a una de las campañas de incendios forestales más exigentes de los últimos años.
Desde el 22 de junio y hasta el 28 de julio, la unidad ha encadenado 37 días consecutivos de operaciones, con intervenciones prácticamente diarias en distintos puntos de España y una actuación internacional en Portugal. En este periodo, sus aviones anfibios han realizado 269 actuaciones aéreas y más de 3000 descargas, lanzando sobre las llamas más de 18 millones de litros de agua.
En los últimos días, el esfuerzo principal se ha concentrado en los grandes incendios de San Martín de Valdeiglesias, en Madrid, y Burgohondo, en Ávila, conformando el incendio más importante y agresivo de la historia de España. Esto obligó a declarar emergencia de interés nacional en la Comunidad de Madrid y en la provincia de Ávila. En una sola jornada, los Canadair del 43 Grupo realizaron 215 descargas —más de 1,2 millones de litros de agua—, una cifra que refleja la intensidad alcanzada por la operación y la capacidad de la unidad para generar un elevado número de salidas en muy pocas horas. También se está actuando en el ya tercer incendio más devastador de la Comunidad de Valencia, Vall D´Uixo, donde se llevan lanzadas más de 142 descargas de agua.
Otra de las intervenciones más exigentes de la campaña fue la desarrollada en La Mierla, donde las tripulaciones efectuaron más de 370 descargas, lanzando aproximadamente 2,2 millones de litros de agua. El incendio, iniciado el 16 de julio, llegó a afectar a decenas de miles de hectáreas de la Sierra Norte de Guadalajara y se convirtió en el segundo más grande de la historia de España. Durante los primeros cuatro días de actuación, el 43 Grupo ya había superado las 215 descargas y los 1,3 millones de litros lanzados sobre el fuego.
La campaña se inició el 30 de marzo con la primera activación del año para colaborar en la extinción de un incendio forestal en Losar de la Vera, en la provincia de Cáceres. Desde entonces, la actividad fue aumentando hasta alcanzar durante los meses de junio y julio un ritmo excepcional, marcado por la simultaneidad de grandes incendios, las elevadas temperaturas, la baja humedad y el comportamiento extremo de numerosos frentes.
Entre las primeras intervenciones destacadas se encuentran las realizadas en el incendio de Los Garres y Lages, en Murcia, donde los aviones del 43 Grupo descargaron más de 120 000 litros de agua, y en los fuegos de Alosno y Villanueva de los Castillejos, en Huelva, en los que se superaron los 800 000 litros.
Con el avance del verano, el esfuerzo se intensificó durante el mes de julio, con actuaciones en incendios de gran complejidad en La Bisbal d’Empordà, en Girona; Igüeña, en León; Los Gallardos, en Almería; Orés, en Zaragoza y Lozoyuela, en Madrid. A estas misiones se sumó el despliegue en Vouzela, Portugal, muestra de la capacidad del 43 Grupo para prestar apoyo fuera del territorio nacional cuando es requerido.
Colaboración de Italia y Grecia
En los incendios de la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila, los aviones españoles han trabajado junto a cuatro Canadair CL-415 procedentes de Italia y Grecia —dos de cada país—, movilizados mediante el Mecanismo Europeo de Protección Civil. Las aeronaves internacionales llegaron a la Base Aérea de Torrejón para incorporarse al dispositivo de extinción el 25 de julio, reforzando una operación que ha requerido una estrecha coordinación entre medios aéreos de diferentes nacionalidades.
La intervención de medios internacionales ha permitido sumar capacidades y compartir procedimientos en un escenario operativo especialmente complejo. Los CL-415 italianos y griegos poseen características similares a los operados por el 43 Grupo y pueden recoger más de 6000 litros de agua en cada toma, lo que facilita su integración en los ciclos de carga y descarga establecidos sobre los incendios.
Detrás de cada salida existe un trabajo colectivo que comienza mucho antes del despegue y continúa después del aterrizaje. Pilotos, personal de mantenimiento, especialistas, equipos de operaciones, logística y apoyo trabajan de manera coordinada para mantener las aeronaves disponibles, preparar cada misión, atender las incidencias técnicas y recuperar los aviones para la siguiente activación.
La continuidad de las operaciones solo es posible gracias a la labor de quienes inspeccionan, reparan, abastecen y preparan cada avión, con frecuencia durante la noche, para que pueda volver a estar en servicio al amanecer.
Desde Losar de la Vera hasta los incendios de Madrid y Ávila, el 43 Grupo ha intervenido también en las provincias de A Coruña, Castellón, Huesca, Jaén, Lugo, Sevilla y Zaragoza. Su presencia en tantos escenarios distintos evidencia la movilidad, disponibilidad y capacidad de respuesta de una unidad que lleva más de medio siglo combatiendo el fuego desde el aire.
La campaña continúa y el 43 Grupo permanece preparado para actuar allí donde sea necesario. Más allá de las cifras, sus 37 días consecutivos de operaciones representan el esfuerzo sostenido de todos los hombres y mujeres que integran la unidad: una cadena humana y técnica cuya misión es proteger a la población, apoyar a quienes combaten las llamas desde tierra y contribuir a la defensa del patrimonio natural.
Ejército del Aire y del Espacio/Julio 29 de 2026