
Varios medios de la Fuerza Aérea se han dedicado a apoyar la lucha contra los incendios rurales. Al igual que en años anteriores, la Fuerza Aérea mantiene su presencia en el Dispositivo Especial de Combate a Incendios Rurales (DECIR), con dos helicópteros AW119 Koala que actualmente garantizan las alertas tanto en Lousã como en Beja para misiones de reconocimiento aéreo, evaluación y coordinación de medios aéreos y terrestres en acción en el contexto de la lucha contra los incendios rurales.
Paralelamente, todos los días, la Escuadra 991 – «Harpias» realiza misiones de vigilancia aérea con sistemas no tripulados Ogassa OGS 42N/VN, participando en el dispositivo de vigilancia de las Fuerzas Armadas mediante misiones de vigilancia de vastas áreas, con el fin de disuadir comportamientos de riesgo, detectar precozmente focos de incendio o apoyar las acciones de extinción.
Por su parte, el Centro de Ingeniería de Aeródromos mantiene destacamentos de ingeniería de prevención, capacitados para intervenir en la lucha directa o indirecta contra los incendios, la apertura de cortafuegos y accesos, así como el apoyo a las tareas posteriores, con el empleo de máquinas rastreadoras.
En situaciones excepcionales, la Fuerza Aérea también puede destacar equipos de psicólogos del Centro de Psicología de la Fuerza Aérea, colaborando en el apoyo psicológico y social de emergencia con entidades como la Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil (ANEPC), el Instituto Nacional de Emergencia Médica (INEM) y la Seguridad Social.
Asimismo, en situaciones excepcionales, también se pueden emplear otros medios aéreos tripulados para apoyar las acciones sobre el terreno, en particular mediante operaciones de vigilancia y seguimiento de los bosques.
Estas operaciones se sustentan en las capacidades logísticas y de mando y control que garantizan el Núcleo de Movilidad y el Núcleo de Mando y Control Móvil del Mando Aéreo de la Fuerza Aérea.
Además, la Fuerza Aérea mantiene la misión de cualificar a las tripulaciones del helicóptero UH-60 Black Hawk, que recientemente ha sido entregado para operaciones de extinción de incendios y transporte de personal operativo. Al tratarse de una de las misiones más exigentes y novedosas de la Fuerza Aérea, se está desarrollando un riguroso plan de cualificación de nuestros militares, que se desarrollará hasta 2026, con el fin de que en el futuro puedan operar con seguridad, apoyando el esfuerzo continuo del país por mantener la seguridad de nuestros bosques.
Como institución de doble uso, que realiza misiones estrictamente militares o de apoyo a emergencias civiles, la Fuerza Aérea se mantiene en permanente estado de alerta para apoyar al país, junto con la población y las fuerzas sobre el terreno, en la misión de proteger las vidas, los bienes y el patrimonio natural de Portugal.
Fuerza Aérea de Portugal/Julio 15 de 2025