
Siete países europeos se han reunido en la base aérea de Beja, en Portugal, para participar en un intenso entrenamiento táctico que no solo perfecciona las habilidades técnicas de vuelo, sino que también refuerza la cooperación mutua: el Curso del Programa Europeo de Transporte Aéreo Táctico (ETAP-C). En un momento en el que la cooperación internacional es crucial para la seguridad de los ciudadanos europeos, el ETAP-C constituye una base importante para nuestra preparación militar conjunta.
Al permitir que tripulaciones de diferentes países entrenen juntas siguiendo las mismas tácticas, técnicas y procedimientos europeos, se crea un lenguaje operativo común, esencial en situaciones de crisis que requieren una respuesta rápida y coordinada. De este modo, el ETAP-C contribuye a la resiliencia del transporte aéreo táctico en Europa.
Misiones que se acercan a la realidad
El ETAP-C ofrece a los participantes una amplia gama de misiones tácticas, entre las que se incluyen el reabastecimiento aéreo, los aterrizajes aéreos y los vuelos en formación. El periodo de entrenamiento se estructura según el principio «Entrena como luchas, lucha como entrenas». Esto significa que el ejercicio no se limita a simulaciones, sino que se aproxima en la medida de lo posible a la intensidad de las operaciones reales. Estos elementos realistas se añaden mientras las tripulaciones llevan a cabo sus misiones, con el fin de poner a prueba su capacidad de toma de decisiones y su conciencia del entorno.
Desde aterrizajes aéreos hasta operaciones aéreas combinadas y respuestas a amenazas simuladas, que van desde la guerra electrónica hasta la defensa antiaérea y la presencia de vehículos enemigos, las tripulaciones se someten a escenarios realistas que igualan la presión y la complejidad del campo de batalla.
Cooperación multinacional en acción
Siete países han participado activamente en el ETAP-C 2025: Bélgica, Luxemburgo, Alemania, Francia, Italia, Polonia y Portugal. Han desplegado siete aviones, entre ellos el A400M, variantes del C-130, el CN235 y el KC-390. Además de las unidades de vuelo, los países europeos proporcionaron personal adicional para ayudar en la planificación, la inteligencia y el desarrollo del escenario. Cada país contaba también con su propio equipo de apoyo técnico.
La cooperación entre las fuerzas aéreas se desarrolla de forma estructurada bajo la dirección del Centro Europeo de Transporte Aéreo Táctico (ETAC). Este centro coordina el ejercicio desde su concepción hasta su ejecución y se encarga de que todos los participantes trabajen según las mismas normas. A pesar de las diferencias en el idioma materno y los procedimientos nacionales, la estandarización garantiza una integración fluida.
La contribución de Bélgica y Luxemburgo fue una vez más elogiada explícitamente por su profesionalidad y su participación activa tanto en las operaciones de vuelo como en la planificación.
Una inversión en la seguridad europea
El ETAP-C es más que un entrenamiento: es una inversión en la seguridad colectiva de Europa. Al entrenarse juntos en condiciones realistas, las tripulaciones desarrollan habilidades cruciales como la respuesta a amenazas, el vuelo en formación y la toma de decisiones eficaces bajo presión. Los participantes aprenden a colaborar eficazmente con otras naciones en operaciones complejas, además del despliegue operativo de su propio material.
El curso da lugar a una comunidad de transporte aéreo cohesionada y capaz dentro de Europa, preparada para responder conjuntamente a los retos futuros. ETAP-C 2025 demuestra la utilidad de la cooperación europea en materia de defensa y proporciona cualificaciones tangibles a nuestras tripulaciones y su personal de apoyo.
Ministerio de Defensa de Bélgica/Noviembre 06 de 2025