
En el marco del ejercicio «Topaze», la base aérea 106 de Burdeos-Mérignac acogió, el 27 de enero de 2025, cinco Rafale de la base aérea 118 de Mont-de-Marsan, desplegados con muy poca antelación. Un ejercicio a gran escala que movilizó en un tiempo récord a las escuadras operativas y las unidades de apoyo. Desplegarse rápidamente, actuar colectivamente y mantener la eficacia: objetivos claros para obtener resultados concretos.
A pesar del tiempo caprichoso en la base aérea 106, los aviadores presentes en la pista esperan la inminente llegada de los aviones. Se oye un silbido agudo y continuo en el cielo: los cinco Rafale aterrizan y se dirigen a sus zonas de aparcamiento.
A pesar del tiempo caprichoso en la base aérea 106, los aviadores presentes en la pista esperan la inminente llegada de los aviones. Se oye un silbido agudo y continuo en el cielo: los cinco Rafale aterrizan y se dirigen a sus zonas de aparcamiento.
«El ejercicio «Topaze» consiste en desplegar el máximo número de aviones en diferentes bases aéreas con poca antelación para preservar los medios», explica el comandante Mathieu, segundo comandante del escuadrón de caza 3/30 «Lorraine», situado en la base aérea 118 de Mont-de-Marsan. Este entrenamiento, previsto para tres días, tiene como objetivo poner a prueba la capacidad de reacción de las unidades y su capacidad de actuación en un contexto de alta intensidad. Los escuadrones se enfrentaron a un rápido aumento de la intensidad. El comandante Mathieu añade: «La víspera, el escuadrón reunió a un comité de crisis. Se dio la orden: toda la flota aérea debía desplegarse antes de las 15:00 horas». Tras la llegada de los cazas, la actividad operativa se intensificó en la pista: puesta en seguridad de las aeronaves, recepción de las tripulaciones y coordinación con los equipos de apoyo. En menos de dos horas, el dispositivo se articuló, preparó y adaptó para garantizar el éxito del mantenimiento. «Esta maniobra nos permite evaluar la viabilidad de los despliegues en plazos ajustados, identificar los puntos de bloqueo o poner a prueba la capacidad de reacción del personal involucrado», subraya el oficial superior. ¿Una palabra para definir el ejercicio? El comandante responde sin dudar: «Eficacia. Al recurrir tanto a los escuadrones operativos como al apoyo, la coordinación resultó óptima, casi espontánea».
El ejercicio «Topaze» situó a la base aérea 106 en un contexto operativo que exigía capacidad de reacción y una estrecha coordinación en plazos muy ajustados. La participación de las escuadras operativas y las unidades de apoyo permitió alcanzar los objetivos fijados, lo que confirmó la eficacia global del dispositivo desplegado.
Armée de l’Air et de l’Espace/Febrero 13 de 2026