
La Fuerza Aérea francesa ha dado un gran paso adelante en su estrategia de defensa. Por primera vez, aviones de combate han conseguido disparar con precisión contra globos objetivo que vuelan a muy gran altura, a más de 20 kilómetros sobre la Tierra. Estas pruebas, realizadas con el apoyo de la Dirección General de Material de Defensa (DGA) y en colaboración con el Centro Nacional de Estudios Espaciales (CNES), representan un hito importante en la defensa del cielo francés.
El lunes 23 de junio de 2025, desde la base aérea 120 de Cazaux, el Armée de l’Air et de l’Espace (AAE) llevó a cabo operaciones de tiro frente a las costas del Golfo de Vizcaya. Esta misión no sólo neutralizó con éxito los globos objetivo, sino que también puso a prueba la capacidad de sus radares para detectarlos, a pesar de la extrema altitud.
Una nueva zona de vigilancia: la muy gran altitud
Estos globos experimentales operaron en lo que se conoce como muy gran altitud (VH), una zona poco explotada hasta ahora, situada entre el espacio aéreo convencional y el espacio exterior. Este espacio representa ahora un reto estratégico: en él pueden operar ciertos satélites, drones e incluso globos espía.
Una respuesta a las nuevas amenazas
Este éxito forma parte de la estrategia ministerial para la muy alta cota, presentada por el Ministro de las Fuerzas Armadas, Sébastien Lecornu, en el Salón Aeronáutico Internacional de Bourget. El objetivo es que Francia se prepare para afrontar tres grandes retos en esta nueva zona de conflicto:
- detectar objetos o naves que se desplacen a gran altitud,
- interceptar una gama más amplia de amenazas potenciales,
- operar eficazmente en esta zona particular.
Gracias a estos avances, el dispositivo permanente de seguridad aérea, que protege a Francia las 24 horas del día, dispone ahora de una nueva capacidad para hacer frente a las amenazas emergentes.
Un esfuerzo colectivo sin precedentes
Este ambicioso proyecto requirió la estrecha colaboración de un gran número de organismos militares, industriales y científicos:
- el Ejército del Aire francés, con el apoyo de sus centros de peritaje y unidades de cazas;
- la DGA, en particular sus centros de pruebas de vuelo y misiles,
- grandes actores de la defensa y la alta tecnología como Dassault Aviation, Safran, Thalès, MBDA, sin olvidar el CNES.
Por último, para garantizar el éxito de estos disparos, hubo que adaptar los misiles y radares existentes, ampliar la envolvente de vuelo de los cazas y preparar vastas zonas de entrenamiento aéreo y marítimo, en coordinación con la Marina francesa, la Prefectura Marítima y otros departamentos gubernamentales.
Un ejército innovador ante los retos del mañana
Al ampliar los límites de sus capacidades operativas, el AAE está demostrando su agilidad y capacidad de innovación frente a amenazas en rápida evolución. Este primer éxito a gran altitud no es más que el principio: abre la vía a una nueva era de vigilancia, interceptación y defensa en las capas superiores de nuestra atmósfera. El General Rougier comentó: «Esta campaña marca nuestra determinación para actuar a esta altitud e interceptar estas nuevas amenazas. Con estos ataques estamos superando los límites de nuestros aviones… y vamos a tener que subir aún más alto para responder a estas amenazas emergentes, que también están subiendo cada vez más alto».
Armée de l’Air et de l’Espace/Junio 27 de 2025