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Los tres primeros F-35 de Bélgica han aterrizado en Florennes

Tiempo de lectura: 3 minutos
© Ministerio de Defensa de Bélgica
© Ministerio de Defensa de Bélgica

El 13 de octubre de 2025 es una fecha que pasará a la historia de la Defensa belga. El primer F-35A Lightning II llegó oficialmente a la base de Florennes, apoyando así la profunda transformación de la Fuerza Aérea. En pocos años, Bélgica contará con un total de 45 aeronaves a la vanguardia del desarrollo tecnológico.

«Hoy estamos haciendo historia», declaró el Jefe de Defensa, General Vansina, esta tarde en la ceremonia de bienvenida del nuevo avión. «La llegada del F-35 anuncia una nueva era: la de una Defensa conectada, ágil y decididamente orientada al futuro».

Tras una travesía en dos etapas, primero un vuelo de casi ocho horas desde Estados Unidos hasta las Azores y luego un vuelo de cuatro horas hasta Bélgica, los tres aviones de combate llegaron a la base aérea de Florennes.

«Volar el F-35 a Bélgica no es solo una misión; permite la llegada de este sistema de combate de quinta generación a nuestra Fuerza Aérea», declaró Cortex, piloto y comandante del 1.er Escuadrón (1.er Escuadrón). «Esta capacidad integrada y ágil, diseñada para operaciones de coalición, es un pilar fundamental de la defensa del futuro». 

¿Por qué un nuevo avión de combate?

Los F-16, con más de 40 años de servicio, han sido durante mucho tiempo la piedra angular de la capacidad de combate aéreo belga. Sin embargo, están llegando al final de su vida útil y presentan limitaciones operativas ante las amenazas actuales.

Para reemplazar la flota actual, el gobierno decidió en octubre de 2018 encargar 34 F-35, a los que se sumó un pedido más reciente de 11 aeronaves adicionales. Esta inversión es una decisión tanto operativa como estratégica: garantizar la seguridad del país, fortalecer la cooperación europea y asegurar la interoperabilidad dentro de la OTAN.

Un salto generacional

El F-35 es más que un simple avión de combate; es un sistema de combate de quinta generación. Su tecnología furtiva dificulta su detección. Sus sensores avanzados sintetizan datos para brindar al piloto una visión completa del campo de batalla. Puede interceptar drones, lanzar ataques de precisión y compartir información instantánea con sus aliados, lo que sitúa a Bélgica a la vanguardia de la aviación moderna.

“El F-35 está diseñado para satisfacer las más altas demandas operativas en un entorno de combate complejo e interconectado y es un sistema de combate totalmente integrado”, agregó Cortex.

Florennes, primera base operativa

Para acoger estos nuevos aviones, la base de Florennes ha sufrido una profunda transformación con nuevos edificios, modernización de las infraestructuras, reorganización de la plantilla y formación adaptada.

Estos cursos de formación, impartidos principalmente en Estados Unidos, permiten a los pilotos y técnicos belgas familiarizarse directamente con las normas internacionales, reforzando la coherencia y la eficiencia operativa dentro de las coaliciones. La base de Kleine-Brogel se inaugurará en 2027.

Según el plan actual, que aún no incluye la compra de aeronaves adicionales, 26 F-35 se destinarán a nuestras bases, cuatro de los cuales están destinados a la misión de Alerta de Reacción Rápida (QRA), esencial para la vigilancia y protección del espacio aéreo de la OTAN. Ocho aeronaves permanecerán en la Base Aérea Luke (Estados Unidos) para la formación básica de pilotos y técnicos. Para 2030, se espera que 67 pilotos hayan recibido formación para alcanzar su plena capacidad operativa.

Un punto de inflexión estratégico

La llegada del F-35 marca un nuevo capítulo en la historia militar belga. En un contexto de tensión internacional, marcado por la agresión rusa y la inestabilidad global, esta elección ilustra la determinación del Ministerio de Defensa de seguir siendo un aliado fiable de la OTAN y contribuir activamente a la seguridad colectiva.

«Seis aliados europeos ya utilizan este avión. Confirman su excelencia y fiabilidad», explica el ministro de Defensa, Theo Francken. «Año tras año, más aliados europeos encargan el F-35. Una vez completados todos los pedidos, no menos de trece países europeos desplegarán este caza, lo que fortalecerá significativamente la interoperabilidad y la cooperación en el mantenimiento».

El Jefe de Defensa concluye: «A la nueva generación de militares: el futuro está en sus manos. El F-35 es un sistema de armas excepcional, pero solo en sus manos se convertirá en un verdadero instrumento de seguridad y estabilidad para Europa».

Con estos primeros aviones, Bélgica da un paso decisivo hacia la Defensa del mañana, preparada para afrontar los retos de la seguridad europea.

Ministerio de Defensa de Bélgica/Octubre 13 de 2025

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