
Durante poco menos de un mes, varios A400M belgas aterrizaron en pistas de aterrizaje lituanas. Las tripulaciones del 15.º Ala de Transporte Aéreo realizaron vuelos a baja altura, maniobras tácticas y lanzamientos aéreos en apoyo del Regimiento de Operaciones Especiales (SO Regt). En la pista, los días duraban desde el amanecer hasta bien entrada la noche, acompañados por el rugido de los motores y la actividad del personal de tierra.
El ejercicio Airlift Block Training (ABT) se celebra dos veces al año. La Fuerza Aérea dirige una edición (ABT-A) y el Ejército de Tierra la otra (ABT-L).
«Este formato concentra en unas pocas semanas el máximo de recursos, dos o tres aviones exclusivamente para entrenamiento, lo que es excepcional en circunstancias normales», explica el comandante Karl, jefe del destacamento. El objetivo es mantener y desarrollar habilidades tácticas esenciales, además de las misiones diarias de transporte estratégico y logístico.
Maniobras realistas durante el día y la noche
El ABT-A 2025 se desarrolló en dos fases intensivas. La primera sirvió como preparación para la evaluación de la 15.ª Ala según las normas de la OTAN. La segunda enfrentó a las tripulaciones a un entorno complejo: lanzamientos de personal y material, coordinación con otras aeronaves, plazos ajustados y amenazas simuladas.
Con el apoyo de detalladas sesiones informativas y de análisis posteriores, se superaron los límites en cada vuelo. Aterrizar un A400M en una pista estrecha, volar a baja altura sobre los bosques lituanos o realizar un aterrizaje táctico (Tactical Air Landing Operation) eran tareas cotidianas.
El Regimiento de Operaciones Especiales durante el entrenamiento
Con una capacidad de carga de 37 toneladas, el A400M puede transportar hasta 116 militares. En configuración de paracaidistas, con todo el equipo necesario, esa cifra ronda los 80.
Las diferentes unidades del Regimiento de Operaciones Especiales aprovecharon al máximo esta posibilidad. La sección de Abastecimiento Aéreo (RavAir), el 3.º Batallón de Paracaidistas (3 Para) y el 2.º Batallón de Comandos (2 Cdo) realizaron numerosos saltos, tanto con apertura automática (línea estática) como en caída libre, a veces en completa oscuridad.
Un campo de entrenamiento con retos estratégicos
Lituania, con su clima caprichoso, sus procedimientos locales específicos y su extenso espacio aéreo, es un campo de entrenamiento ideal. «Es un entorno de entrenamiento muy interesante debido al contexto geopolítico y a la cooperación con nuestros socios de la OTAN. Nos da la oportunidad de volar y entrenar juntos en un entorno que nos es desconocido», explica Sam, piloto del A400M.
Las fuerzas especiales lituanas también aprovecharon el periodo de entrenamiento para saltar desde un A400M belga.
Entre la certificación y la interoperabilidad
El ABT-A ilustra el papel clave de la Defensa dentro de la alianza. «El mensaje es claro: estamos preparados. Este tipo de entrenamiento demuestra que podemos apoyar a nuestros aliados, desplegar rápidamente personal y material y operar según las normas de la OTAN», concluye el comandante Karl. «Bélgica no es un país grande, pero contamos con una considerable experiencia en el ámbito del transporte aéreo táctico».
Ministerio de Defensa de Bélgica/Octubre 28 de 2025