
La Real Fuerza Aérea Británica ha concluido con éxito la Operación Highmast, una misión de ocho meses que ha demostrado la capacidad del Reino Unido para ejercer su poderío aéreo y espacial en múltiples teatros de operaciones, desde el Mediterráneo hasta el Indo-Pacífico.
La operación, que formaba parte del Grupo de Ataque de Portaaviones 25 (CSG25), se centró en el HMS Prince of Wales, el portaaviones insignia de la Armada Real Británica, e incluyó una serie de ejercicios multinacionales diseñados para fortalecer la interoperabilidad de la OTAN y profundizar las alianzas con naciones afines.
Alcance y escala global
- Personal de la RAF desplegado: 1389
- Carga transportada: 596 498 kg
- Aeronaves involucradas: un total de 42 aeronaves de la RAF, entre ellas Typhoon FGR4, Voyager, P-8 Poseidon, Rivet Joint, MQ-9 Reaper y F-35B Lightning
- Horas de vuelo: más de 500 horas de vuelo en misiones de apoyo a la protección del Grupo de Ataque del Portaaviones
- Ubicaciones operativas globales: el personal de la RAF trabajó desde bases estratégicas y centros de operaciones en Australia, Canadá, Chipre, Grecia, India, Japón, República de Corea, Malasia, Omán, Filipinas, Portugal, Qatar, Singapur, Emiratos Árabes Unidos y Estados Unidos
«Durante los últimos ocho meses, la Real Fuerza Aérea Británica ha realizado una contribución verdaderamente global a través de la Operación Highmast desde el Reino Unido hasta el Mediterráneo, pasando por Oriente Medio y adentrándose en el Indo-Pacífico. Ha sido una demostración sostenida de alcance, resiliencia y relevancia: proyectando el poder aéreo y espacial, fortaleciendo las alianzas y reafirmando el compromiso del Reino Unido con la seguridad regional. El éxito de Highmast es una muestra de la profesionalidad y la determinación de todas las personas involucradas», afirmó el mariscal del aire Allan Marshall, Comandante Aéreo y Espacial de la RAF.
Impacto estratégico
La Operación Highmast y el CSG25 subrayan el liderazgo del Reino Unido en la defensa colectiva. Al encabezar este despliegue, el Reino Unido reafirmó su compromiso con la OTAN y la seguridad mundial, al tiempo que mejoró la interoperabilidad con socios más allá de la alianza. La operación proporcionó una experiencia vital para las operaciones conjuntas y mostró las capacidades avanzadas del Reino Unido, en particular el F-35B Lightning, el elemento fundamental de quinta generación del aire de combate.
A medida que evolucionan las amenazas globales, las lecciones aprendidas de Highmast garantizarán que el Reino Unido y sus aliados sigan estando preparados para responder con confianza y resiliencia.
RAF/Diciembre 01 de 2025