Ciudad de México — Aunque el Sistema Aeroportuario del Valle de México mantiene un estancamiento en su capacidad de operaciones, especialistas en el sector aéreo expusieron la necesidad de que las autoridades miren a corto y largo plazo para garantizar su viabilidad en el futuro.
Julio Serrano Espinosa, presidente del Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), organizador del “Primer Diálogo sobre los Servicios Aeroportuarios del Valle de México”, expuso que este diálogo viene de la necesidad de que especialistas expongan su visión sobre un tema prioritario para el país.
La intención es entender cuál es la situación aeroportuaria del Valle de México con ánimos propositivos, en un contexto en el que incluso con la operación del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) el sistema aeroportuario no alcanza su potencial. “El gobierno ha hecho cosas, remodela el AICM, construye un tren; es decir, hay voluntad, trata de responder, lo que hay que ver es si es suficiente y si es algo que va a resolver el problema en 10 o 15 años”, dijo.
En el panel “El sistema aeroportuario del Valle de México hoy”, José Alfredo Covarrubias, secretario del Sindicato de Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano, expuso que el problema medular no son las terminales sino la saturación del espacio aéreo. Dijo que, si bien antes había 61 operaciones por hora, luego 52, hasta llegar a 43, es indispensable revertir esta tendencia: “usemos la imaginación y debatamos cómo podemos revivir el AICM incluso desde la parte de los controladores aéreos, ya que actualmente hay 1,000 para 63 aeropuertos; sin embargo, la realidad es que se necesitan otros 500 para poder garantizar una mejor operación”.
Jesús Ramírez Strabos, ex secretario general del Sindicato de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA), reiteró que el problema es la saturación del espacio aéreo y no la capacidad terrestre. Comentó que en las condiciones actuales “no se tiene un aeropuerto con viabilidad y competitividad, por lo que la respuesta está en que haya más inversión por parte del gobierno con apoyo de la iniciativa privada para reactivar el AICM”.
En el mismo sentido se pronunció María Larriva, especialista en tráfico aéreo e incidentes y accidentes, quien propuso una mayor inversión para garantizar una mejor operatividad y seguridad, como el adquirir más radares y regresar a normas anteriores en la que los aeropuertos eran operados y administrados por la autoridad civil. También propuso ampliar la capacidad del AICM mandando los aviones del gobierno al AIFA, ya que hoy toman el espacio aéreo de líneas comerciales.
En su intervención, Luis Francisco Robledo, ingeniero hidráulico, habló de la gravedad que enfrenta el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México por el tema de inundaciones, por lo que propuso un túnel a 25 metros de profundidad con una pendiente al Valle de Cuautitlán, junto con la operación de una planta de bombeo que garantice el desalojo del agua fluvial y evite las pérdidas millonarias que ocurren en cada inundación: “el costo sería de 4 mil a 5 mil millones de pesos para construirse en 2 a 3 años”, dijo.
En el panel “Alternativas para el futuro de los servicios aeroportuarios”, los especialistas coincidieron en que se puede paliar el problema en un corto plazo con una mayor complementación del AIFA, AICM y el de Toluca. Para Roberto Kobeh, expresidente de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI), es posible hacer sostenibles los aeropuertos del AICM, AIFA y Toluca en un plazo de 10 a 15 años, siempre y cuando exista una nueva visión y compromiso por parte de las autoridades. En este sentido, aclaró que el AICM sí es un hub (con conexiones), mientras que el AIFA es un aeropuerto regional (vuelos sin conexiones).
En torno a lo anterior, Juan Carlos Machorro, especialista en financiamiento y reestructura, acotó que, en un estudio de MITRE, la organización especializada en la materia “descalificaba la operación simultánea de los dos aeropuertos a su máxima capacidad”.
Señaló que la industria aérea hoy representa el 3% del PIB, por lo que se debe hacer una inversión a futuro; y más, cuando el actual gobierno se propuso como meta alcanzar a ser la décima economía mundial. Además, pidió regresar el TUA al AICM para contar con recursos para recuperar su capacidad operativa.
José Serur, arquitecto y experto de la industria aeronáutica, reseñó que, ante la cancelación del aeropuerto de Texcoco, un grupo de especialistas propuso mantener la infraestructura del AICM y construir una estación de comunicación de metro, tren o autobuses hacia las dos pistas de Texcoco que ya contaban con un avance del 70%, para así incrementar la capacidad del espacio aéreo.
Un punto de acuerdo entre los panelistas es que la mejor opción para el largo plazo es regresar a un solo hub donde confluya el tráfico aéreo del Valle de México.
Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY)/Enero 29 de 2026