
El uso militar de la inteligencia artificial (IA) debe realizarse de manera responsable. Por ello, es necesario alcanzar acuerdos internacionales y desarrollar normas que aporten claridad. Así lo destacó el ministro Rubén Brekelmans el jueves durante la tercera Cumbre sobre IA Responsable en el Ámbito Militar (REAIM) celebrada en A Coruña, España.
En la REAIM, donde se reunieron más de 83 países, España presentó el documento final Pathways for Action. El documento contiene recomendaciones para el desarrollo, el uso y el seguimiento de la IA en el ámbito militar. También subraya el objetivo de los Países Bajos de concretar e institucionalizar la REAIM.
Sopesar las posibilidades y los riesgos
La IA ofrece enormes posibilidades: desde la planificación de misiones operativas hasta simulaciones que predicen el mantenimiento del material militar. Brekelmans afirmó que, si se utiliza correctamente, la IA contribuye a la paz y la seguridad en todo el mundo. «La IA también puede ayudar a los comandantes a proteger a nuestros militares en el campo de batalla».
Pero la otra cara de la moneda es preocupante. El uso incorrecto de la IA conlleva grandes riesgos. Por ejemplo, cuando falta el criterio humano sobre los sistemas autónomos, como los drones. «Los algoritmos no tienen conciencia. No sienten dudas, responsabilidad ni compasión. Y, en la actualidad, las partes malintencionadas utilizan la IA ampliamente para amenazar a las personas, la infraestructura digital y los valores occidentales», afirmó Brekelmans.
Tres pilares para un futuro responsable
Por ello, el ministro abogó por la acción en su discurso ante los ministros extranjeros y demás participantes. Mencionó tres pilares.
En primer lugar, el uso de la IA debe ser fiable. Solo así la IA podrá permitir el control humano y el cumplimiento del derecho internacional.
En segundo lugar, es necesario seguir invirtiendo en conocimientos sobre el uso militar de la IA. Los Países Bajos invierten en una amplia red de expertos, formada por las fuerzas armadas, los ministerios, la industria, las organizaciones sociales, el mundo académico y las instituciones internacionales.
En tercer lugar, las normas deben ser prácticas y proporcionadas. El carácter de doble uso y las tensiones geopolíticas hacen que la regulación de la IA sea compleja, por lo que es necesario centrarse principalmente en las posibilidades que son realistas.
Primeras resoluciones
Los Países Bajos organizaron la primera edición en La Haya en 2023. Desde entonces, la cumbre ha reunido cada vez a más gobiernos, industria, sociedad civil y expertos. En 2024, los Países Bajos, junto con Corea del Sur, tomaron la iniciativa de presentar una resolución ante las Naciones Unidas. El título era Inteligencia Artificial en el ámbito militar y sus implicaciones para la paz y la seguridad internacionales (AIMD). En ella se establece que el derecho internacional, incluido el derecho humanitario de la guerra, se aplica a todo el ciclo de vida de las aplicaciones de IA en el ámbito militar.
Ministerio de Defensa de los Países Bajos/Febrero 06 de 2026