
En los lagos de l’Eau d’Heure, en la provincia de Henao, especialistas militares en buceo en aguas poco profundas (VSW: very shallow water) han entrenado recientemente junto con sus colegas eslovenos. Durante una semana, han probado tecnologías submarinas avanzadas, comparado métodos de trabajo y reforzado la cooperación europea.
Los lagos de l’Eau d’Heure se utilizan desde hace muchos años para entrenar a operadores de drones submarinos. Los lagos ofrecen condiciones realistas para trabajar en aguas poco profundas, lejos del ajetreo marítimo, pero con limitaciones técnicas similares.
En este entorno, el equipo de la VSW puede probar sus drones submarinos autónomos. Estos dispositivos pueden programarse para explorar el fondo, detectar objetos sospechosos y analizar el relieve submarino. Se trata de un conocimiento técnico que la Marina lleva varios años desarrollando y que hoy comparte con sus socios.
Aprender unos de otros
Además del marco y la tecnología, lo más importante de este entrenamiento es el intercambio humano y profesional. «Trabajar con otra marina es muy enriquecedor», destaca Gasper, miembro del equipo esloveno, «porque podemos comparar nuestros métodos de trabajo y equipos y aprender mucho unos de otros».
Tristan, miembro del equipo belga VSW, lo confirma: «Trabajar con otra marina, como hoy con los eslovenos, es un gran valor añadido. Ellos nos muestran su material, nosotros les mostramos el nuestro y comparamos la forma en que aplicamos nuestros procedimientos».
Preparando el futuro con la tecnología actual
Durante la capacitación, el equipo belga también pudo descubrir y probar un nuevo dron esloveno para la remoción de minas. Este dron Viper puede neutralizar una mina submarina y luego regresar al punto de recogida. Un enfoque que despertó el interés de los operadores belgas. El control se basa en una interfaz intuitiva, similar al controlador de un videojuego. Tristan solo necesitó unos minutos para dominar completamente el dron.
Colaborar en un mundo cambiante
En un contexto geopolítico de tensiones crecientes y retos más complejos para la seguridad marítima, es necesario poder colaborar, conocerse y comprenderse mutuamente.
«El hecho de utilizar equipos similares facilita la colaboración», explica Gasper. «Conocemos el material de los demás y también tenemos procedimientos similares». Esto agiliza el trabajo sobre el terreno, al tiempo que deja margen para el intercambio y la comparación de prácticas.
Una alianza sobre el terreno
Para Tristan, estos entrenamientos conjuntos encajan perfectamente en el marco más amplio de la Alianza del Atlántico Norte (OTAN): «Entrenar juntos es importante porque formamos parte de la misma alianza. Es la única manera de poder colaborar realmente cuando sea necesario».
En los lagos de l’Eau d’Heure, los belgas y los eslovenos no solo han compartido la superficie del agua y su equipo. Sobre todo, han reforzado una alianza basada en la experiencia y las competencias de cada individuo. Una colaboración discreta pero esencial que ilustra la capacidad de nuestra Armada para cooperar con sus socios, hoy y mañana.
Ministerio de Defensa de Bélgica/Febrero 13 de 2026