Saltar al contenido
Portada » El Centro de Operaciones Aéreas Combinadas (CAOC) Bodø, en el centro de Cold Response

El Centro de Operaciones Aéreas Combinadas (CAOC) Bodø, en el centro de Cold Response

Tiempo de lectura: 3 minutos
El reabastecimiento en vuelo es una parte importante de las actividades de entrenamiento de la aviación de combate. Aquí se ven aviones de varios países nórdicos miembros de la OTAN realizando esta maniobra. Foto: Joakim Vidgren/Fuerzas Armadas de Suecia (Försvarsmakten)
El reabastecimiento en vuelo es una parte importante de las actividades de entrenamiento de la aviación de combate. Aquí se ven aviones de varios países nórdicos miembros de la OTAN realizando esta maniobra. Foto: Joakim Vidgren/Fuerzas Armadas de Suecia (Försvarsmakten)

Cuando en marzo se lleve a cabo el gran ejercicio de la OTAN Cold Response en los países nórdicos, la organización de control aéreo de Bodø, Noruega, desempeñará un papel fundamental. En el Centro de Operaciones Aéreas Combinadas de Bodø (CAOC: Combined Air Operations Centre), personal de varios países trabaja conjuntamente para planificar, dirigir y coordinar operaciones aéreas en uno de los ejercicios más exigentes de Europa.

Tore Thorsen, jefe de entrenamiento y ejercicios de la Fuerza Aérea Noruega, es responsable de la planificación relacionada con los ejercicios y entrenamientos, así como de las actividades aliadas en Noruega. Describe cómo el trabajo de planificación para Cold Response ha llevado mucho tiempo.

«Este tipo de ejercicios requiere una planificación a largo plazo. Llevamos dos o tres años trabajando en los preparativos», afirma Tore Thorsen.

Una parte importante del trabajo ha consistido en establecer un sistema de control y mando aéreo, denominado elemento Air C2, que permite planificar y dirigir operaciones aéreas desde Bodø. El objetivo es poder gestionar todo el proceso, desde la información y la planificación hasta la toma de decisiones y la ejecución, las 24 horas del día durante el ejercicio.

Planificación centralizada y personal internacional

De cara a Cold Response, el proceso de planificación se ha centralizado en mayor medida en Bodø. Aquí se reúne la competencia de diferentes naciones y partes de la defensa para crear una imagen común de la situación y garantizar que las operaciones aéreas se puedan llevar a cabo de forma eficaz y segura.

El trabajo se realiza en estrecha colaboración con el cuartel general operativo noruego (FOH) y diferentes estructuras de la OTAN en Europa. Al mismo tiempo, se están llevando a cabo intensos preparativos sobre el terreno. Se están construyendo oficinas y alojamientos temporales para acoger al personal internacional que participa en la planificación y la ejecución.

«Somos una organización relativamente joven, y este será un punto de control importante para demostrar que podemos llevar a cabo este tipo de misiones», afirma Tore Thorsen.

La interoperabilidad en el punto de mira

Una parte fundamental del trabajo se centra en la interoperabilidad, es decir, que los sistemas, procedimientos y personal de los distintos países puedan trabajar juntos sin problemas.

Esto implica, entre otras cosas, establecer líneas de comunicación estables entre las unidades de la OTAN, los cuarteles generales nacionales y las unidades aéreas que participan en el ejercicio. Se integra a especialistas de los países participantes en el trabajo de planificación para garantizar que sus capacidades se utilicen de la mejor manera posible. Al mismo tiempo, la seguridad aérea es siempre la máxima prioridad.

«Aunque entrenamos para escenarios de alta intensidad, la seguridad en las operaciones aéreas es siempre fundamental», afirma Thorsen.

Mayor cooperación nórdica

El ejercicio se lleva a cabo en un contexto de seguridad en el que la cooperación en los países nórdicos ha cambiado rápidamente. Ahora que la OTAN incluye tanto a Suecia como a Finlandia, la planificación en la región ha adquirido una nueva dimensión.

Anteriormente, los países colaboraban estrechamente, pero sin que todos fueran miembros de pleno derecho de la OTAN. Ahora se planifican operaciones en mayor medida en toda Escandinavia como un área de operaciones cohesionada.

«En cierto modo, nada ha cambiado, pero al mismo tiempo todo ha cambiado. Tenemos que pensar de una manera nueva cuando planificamos. Ahora se considera a toda Escandinavia como un área de operaciones común», afirma Tore Thorsen.

Esto también significa que los planes y los procedimientos de cooperación deben ponerse a prueba en la práctica, algo para lo que ejercicios como Cold Response son fundamentales.

Una señal importante sobre la capacidad de la OTAN

Cold Response es uno de los mayores ejercicios militares del año en la región y reúne a fuerzas de varios países de la OTAN. Para la organización en Bodø, la participación es importante tanto desde un punto de vista operativo como estratégico. El ejercicio demuestra que los países de la OTAN pueden planificar y dirigir operaciones complejas de forma conjunta, incluso en entornos árticos exigentes.

«Se trata tanto de entrenar a nuestras propias fuerzas como de demostrar que tenemos la capacidad de dirigir este tipo de operaciones. También forma parte de la disuasión», afirma Tore Thorsen.

Al mismo tiempo, subraya que la fuerza reside en la cooperación.

«Aquí no solo estamos noruegos, suecos, finlandeses o daneses. Juntos somos personal de la OTAN. Stronger together (Juntos somos más fuertes)», afirma Tore Thorsen.

Fuerzas Armadas de Suecia (Försvarsmakten)/Marzo 12 de 2026

YouTube
Instagram