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Artemis II, rumbo a la Luna con Leonardo

Tiempo de lectura: 6 minutos
Artemis II a la Luna (créditos: ESA, D. Ducros)
Artemis II a la Luna (créditos: ESA, D. Ducros)

Desde los sistemas de energía hasta las actividades de seguimiento, las tecnologías de Leonardo y sus empresas conjuntas están desempeñando un papel clave en la misión Artemis II de la NASA, que llevará de nuevo a los seres humanos a la órbita lunar después de más de 50 años y contribuirá al desarrollo de una nueva economía espacial.

Más de medio siglo después de ese «pequeño paso» que cambió para siempre la relación de la humanidad con el espacio, una nueva misión lleva a la humanidad de vuelta a la Luna. El lanzamiento de Artemis II, que tuvo lugar en el Centro Espacial Kennedy (Cabo Cañaveral, Florida), marca el inicio de una nueva trayectoria que, por primera vez desde el programa Apolo, verá a una misión tripulada realizar un vuelo alrededor del satélite natural de la Tierra.

Cuatro astronautas viajarán durante aproximadamente diez días a bordo de la nave espacial Orión, alcanzando una distancia de unos 7.400 km de la Luna. La nave espacial estará propulsada por el Módulo de Servicio Europeo (ESM), proporcionado por la Agencia Espacial Europea (ESA) a la NASA, un núcleo tecnológico que garantiza la energía, la propulsión, el control térmico, el aire y el agua para el vehículo. Un objetivo ambicioso, hecho posible también por las contribuciones europeas e italianas, incluidas las tecnologías desarrolladas por Leonardo, Thales Alenia Space y Telespazio.

«El espacio está demostrando cada vez más ser un factor estratégico para los equilibrios geopolíticos y la seguridad mundial. Estamos pasando de una lógica de exploración a la de una infraestructura facilitadora capaz de generar datos y capacidades críticas también para la Tierra. Desarrollar una presencia a largo plazo en la superficie lunar es un reto que reforzará el desarrollo tecnológico, la seguridad y la competitividad industrial», declaró Roberto Cingolani, director ejecutivo y gerente general de Leonardo.

Artemis II se inscribe en un contexto en el que el espacio se reconoce cada vez más como un ámbito crucial, en el que convergen el desarrollo tecnológico, la seguridad y la competitividad industrial. Un ámbito que está pasando de ser un entorno de exploración a convertirse en una infraestructura facilitadora de nuevos modelos económicos y operativos a escala mundial.

La industria italiana a la vanguardia de la misión Artemis II

Para la nave espacial Orión, en sus instalaciones de Nerviano (Milán, Italia), Leonardo ha desarrollado los paneles fotovoltaicos que forman las cuatro «alas» del módulo, así como las unidades de control y distribución de energía (PCDU). Estos sistemas están diseñados para suministrar energía a todos los componentes electrónicos a bordo y dar soporte al módulo durante todo el viaje de ida y vuelta a la Luna, al tiempo que garantizan el bienestar de los astronautas. Cada «ala» consta de tres paneles fotovoltaicos, con una longitud total de aproximadamente siete metros y una potencia total superior a 11 kW.

En su centro de Turín, Thales Alenia Space ha desarrollado la estructura del Módulo de Servicio Europeo y subsistemas críticos, entre los que se incluyen el control térmico y la protección contra micrometeoritos, lo que supone una contribución decisiva a la seguridad de la misión. Telespazio también participa en el seguimiento del viaje de los astronautas, tras haber sido seleccionada por la NASA entre sus socios internacionales para la misión Artemis II, prestando apoyo a las actividades de seguimiento por radio a través de las antenas del Centro Espacial de Fucino.

La contribución de Italia al regreso a la Luna forma parte de un sistema industrial más amplio e integrado, en el que Leonardo, junto con sus empresas conjuntas, participa en el desarrollo de una amplia gama de tecnologías, incluyendo infraestructura y módulos habitacionales, sistemas de comunicación y navegación, soluciones robóticas y plataformas digitales avanzadas: elementos clave para permitir las operaciones en el espacio. Este compromiso queda confirmado por los acuerdos entre Italia y Estados Unidos: tal como lo anunciaron la ASI y las instituciones italianas, la cooperación espacial entre ambos países consolida el papel de Italia en el programa Artemis y llevará a un astronauta italiano a caminar sobre la superficie lunar.

Hacia una presencia humana sostenible en la Luna

Desarrollado por la NASA en colaboración con la ESA, la Agencia Espacial Italiana (ASI) y otras agencias espaciales internacionales, el programa Artemis tiene como objetivo llevar de nuevo a los astronautas a la Luna y construir un ecosistema integral para una presencia humana sostenible a largo plazo en el espacio profundo, allanando el camino para futuras misiones a Marte.

Artemis I

Lanzada en 2022, sin tripulación, fue la primera de una serie de misiones cada vez más complejas que permiten la exploración humana de la Luna.

Artemis II

La primera misión tripulada de Artemis, que incluye un sobrevuelo lunar, lo que supone un paso clave hacia un regreso sostenido a la Luna.

Artemis III

Una misión de demostración en órbita terrestre baja, prevista para 2027, que pondrá a prueba nuevos sistemas de alunizaje y capacidades operativas antes de las misiones en la superficie.

Artemis IV

Prevista para 2028, esta misión implicará el traslado de la tripulación desde Orión a un sistema de aterrizaje para el descenso a la superficie lunar.

En este contexto, Italia, gracias también al papel de sus instituciones y de la ASI, se encuentra entre los principales socios industriales que participan en el desarrollo de activos estratégicos para la nueva fase de la exploración espacial.

En las instalaciones de Thales Alenia Space en Turín, se está desarrollando el primer módulo de hábitat lunar para astronautas (Multi-Purpose Habitat – MPH) para la NASA y la ASI, lo que garantiza un entorno seguro y cómodo para los astronautas y permite la realización de experimentos científicos y la interoperabilidad con activos externos. El módulo de aterrizaje lunar europeo Argonaut, desarrollado para la ESA, transportará y entregará carga a la superficie lunar.

En Nerviano, Leonardo está desarrollando sistemas robóticos, como perforadoras capaces de excavar el subsuelo, extraer y procesar recursos minerales, y brazos robóticos capaces de manipular de forma autónoma materiales pesados. Un ejemplo es la perforadora equipada con el laboratorio analítico integrado PROSPECT (Plataforma para la Observación de Recursos y Prospección in situ para la Exploración, Explotación Comercial y Transporte), diseñada para buscar hielo y otros recursos naturales bajo la superficie lunar y actualmente en desarrollo para el programa CLPS (Servicios Comerciales de Carga Útil Lunar) de la NASA.

Telespazio lidera Moonlight, el programa de la ESA para las telecomunicaciones y la navegación lunares, interoperable con el de la NASA. Consistirá en una constelación de cinco satélites capaces de dar soporte a las comunicaciones y la navegación en la Luna y entre la Luna y la Tierra. Con más de 400 misiones lunares previstas por agencias espaciales y empresas privadas para los próximos veinte años, el programa representa un paso significativo hacia la exploración lunar sostenible y el desarrollo de una economía lunar.

Entre las contribuciones de Leonardo a la exploración lunar se encuentra el proyecto LUMIO de la ESA, desarrollado por un consorcio europeo liderado por el Politecnico di Milano y respaldado por la ASI. El cubesat LUMIO, con el instrumento óptico Lumio-Cam construido en las instalaciones de Campi Bisenzio, observará los impactos de meteoritos en la cara oculta de la Luna, contribuyendo al conocimiento del entorno cis-lunar y a la seguridad de futuras misiones.

La experiencia del Grupo en tecnologías digitales también se extiende a Space Cloud: los centros de datos espaciales, la computación en la nube, las supercomputadoras y la inteligencia artificial desempeñarán un papel cada vez más estratégico en la gestión y mejora de los grandes volúmenes de datos generados por estas infraestructuras, incluso en la Luna.

Estas tecnologías contribuyen al desarrollo de la denominada «economía lunar», que se prevé que alcance un valor superior a los 140 000 millones de euros para 2040 («Lunar market assessment: market trends and challenges in the development of a lunar economy», PwC, 2021), creando nuevas oportunidades industriales y comerciales a lo largo de toda la cadena de valor espacial.

En este contexto, el espacio representa uno de los pilares de la estrategia de Leonardo, donde las capacidades industriales, la experiencia digital y la gestión de datos convergen para hacer posibles nuevos servicios y modelos operativos. Desde la infraestructura hasta los servicios de geoinformación, y desde las soluciones en la nube hasta los centros de datos espaciales, el Grupo está construyendo un ecosistema integrado para apoyar futuras misiones.

Con Artemis y el plan Ignition de la NASA, la Luna vuelve a situarse en el centro de las estrategias internacionales de exploración espacial. Leonardo y su ecosistema están a la vanguardia del desarrollo de las tecnologías que darán forma a esta nueva fase: otro «pequeño paso» que abre el camino hacia una nueva frontera para la humanidad en el espacio.

Leonardo/Abril 02 de 2026

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