
Desde su llegada a Zeebrugge a finales de 2025, el M940 Oostende ha seguido reforzando su preparación operativa. En las últimas semanas, nuestro nuevo cazaminas de la Armada ha realizado sus primeras pruebas de navegación en la costa bretona, en la bahía de Douarnenez. Esto se llevó a cabo junto con un equipo del Mine Countermeasures Module Group (MMG) y el «toolbox», un conjunto de drones y sistemas no tripulados para detectar y neutralizar minas a distancia.
El Oostende ha sido diseñado según un nuevo principio para la Armada: combatir las minas sin enviar el propio buque a la zona de peligro (El Oostende, cazaminas del futuro, ha llegado a Zeebrugge | Defensa). En su lugar, utiliza una «caja de herramientas» compuesta por drones de superficie, drones submarinos y sistemas de control que permiten detectar, identificar y neutralizar minas a distancia (El contenedor de control móvil abre nuevas puertas para la Armada | Defensa).
Esta capacidad ya se había probado anteriormente en tierra con un contenedor de control móvil que simula el entorno operativo del buque. Las pruebas de las últimas semanas en la bahía de Douarnenez constituyen un importante paso adelante. Por primera vez, la Armada llevó a cabo estas operaciones desde el propio buque, con su propia tripulación y operadores de MMG.
De la navegación segura a la colaboración
Antes de la fase de pruebas, se hizo hincapié en la navegación segura y los procedimientos básicos. La tripulación se entrenó intensivamente en la lucha contra incendios, el control de daños y la navegación en diversos escenarios.
Esta vez se trabajó a bordo con una dotación doble: la tripulación fija del barco, complementada con operadores y técnicos de MMG. Juntos formaron un equipo integrado que trabajó según los procedimientos futuros.
«Todavía hay retos técnicos», explica el comandante del Oostende. «Pero la colaboración con el personal de la caja de herramientas fue muy fluida. Gracias a la motivación, el compromiso y la energía de todos a bordo, esa integración se llevó a cabo muy rápidamente. Aquí hemos podido centrarnos efectivamente en nuestras futuras misiones, no solo en la navegación».
Drones como extensión del buque
El Oostende está diseñado como un buque nodal capaz de detectar y neutralizar minas mediante sistemas no tripulados, sin entrar en la zona de peligro.
Los drones de superficie transportan sensores y drones submarinos a la zona adecuada, tras lo cual estos últimos detectan, identifican y, finalmente, neutralizan las minas.
Durante esta campaña se utilizaron, entre otros, una embarcación de superficie no tripulada, el Inspector 125 (USV), y el A18, un dron submarino autónomo (AUV). Para los operadores, esta no fue su primera toma de contacto con los sistemas, pero sí la primera vez que los utilizaron efectivamente desde el barco, tras pruebas previas con la caja de herramientas en contenedor.
Desde la preparación hasta la ejecución
«Era la primera vez que podíamos utilizar el A18 de esta manera desde el barco», cuenta un operador de AUV. «Hemos aprendido mucho sobre el comportamiento del sistema».
Su trabajo abarca desde la gestión de baterías, la planificación de misiones, el despliegue del sistema y su mantenimiento posterior. «Realmente estás en la encrucijada entre la tecnología y las operaciones. Es un trabajo muy concreto con material particularmente fascinante. Sobre todo, hemos aprendido cómo podemos utilizar nuestros sistemas aún mejor».
Muchos operadores ya habían adquirido experiencia en los últimos años a través de cursos de formación en el país y en el extranjero, entre otros, en la escuela operativa binacional de Den Helder, en los Países Bajos. Ahora, por primera vez, esos conocimientos pudieron combinarse en una operación integrada a bordo.
Una nueva forma de trabajar
La colaboración entre la tripulación y el MMG fue el eje central de las pruebas. Se armonizaron los procedimientos, se aclararon las funciones y se reforzó la comunicación entre ambos.
El comandante también destaca que esto requiere tiempo: «Los nuevos sistemas exigen una adaptación. Es algo normal. Lo más importante es que evolucionemos juntos hacia una forma de trabajar operativa y eficiente».
Con esta campaña, el Oostende da un nuevo paso concreto hacia su despliegue operativo. Por primera vez, un equipo marítimo completo trabajó según el concepto que en el futuro se convertirá en la norma. La tripulación y el MMG perfeccionaron su colaboración, adquirieron experiencia en un entorno realista a bordo y siguieron construyendo sobre los cimientos que se habían sentado anteriormente en tierra. De este modo, los contornos de esta nueva forma de lucha contra las minas se hacen cada vez más claros.
Ministerio de Defensa de Bélgica/Junio 08 de 2026