
En un sencillo acto, el Destacamento Aéreo Táctico (DAT) Tigru —desplegado en Rumanía bajo el marco de la misión de Vigilancia Aérea Reforzada-Radar (eAP-RDR) de la OTAN— ha rendido homenaje al subteniente Miguel Ángel Alcázar López y al cabo Abraham Arnelas Berrocal, quienes culminan una carrera militar de servicio y dedicación en primera línea de las operaciones.
Las misiones internacionales no solo se sostienen sobre tecnología y estrategia, sino que se construyen gracias a la disciplina, el sacrificio y la experiencia de su personal. En un entorno tan exigente como el flanco este de Europa, el ejemplo de estos dos militares refleja la esencia misma de nuestras Fuerzas Armadas: el compromiso inquebrantable con el cumplimiento del deber.
Con 14 misiones internacionales a sus espaldas —incluyendo despliegues en Afganistán, Lituania, Italia, Yibuti y Rumanía— el subteniente Alcázar representa el valor del rigor técnico y la disponibilidad permanente. “Esta misión en Rumanía ha sido una experiencia muy importante en mi trayectoria militar. Me ha permitido seguir aprendiendo, aportar mi trabajo al destacamento y servir junto a grandes compañeros”, explica un emocionado subteniente Alcázar ante sus compañeros. “Ahora comienzo nuevos proyectos con mi pase a la reserva, pero sin olvidar nunca mi vida militar ni todo lo que las Fuerzas Armadas me han dado”, añade el suboficial.
Por su parte, durante la contribución del cabo Arnelas Berrocal a misiones en el exterior destaca su participación en la respuesta al terremoto de Haití con la Unidad Militar de Emergencias. Su trayectoria ha sido reconocida con recompensas como las cruces al mérito Aeronáutico con distintivo blanco, la cruz de bronce a la constancia en el servicio y una mención honorífica.
“Esta misión en Rumanía ha sido una experiencia muy importante en mi trayectoria militar. Me ha permitido seguir aprendiendo, aportar mi trabajo al destacamento y servir junto a grandes compañeros. Ahora comienzo nuevos proyectos con mi pase a la reserva, pero sin olvidar nunca mi vida militar ni todo lo que las Fuerzas Armadas me han dado”, afirma el cabo.
El reconocimiento brindado por el DAT Tigru pone de relieve que la eficacia de las Fuerzas Armadas reside en su capital humano. Desde diferentes empleos y especialidades, el subteniente Alcázar y el cabo Arnelas dejan un legado de entrega, profesionalidad y profunda vocación militar.
Su ejemplo demuestra que el éxito de cada misión se cimenta sobre el esfuerzo diario de sus hombres y mujeres.
EMAD/Julio 13 de 2026