
Vuela con Turkish Airlines a uno de los grandes centros de conexión aérea del mundo y continúa tu viaje por Turquía a bordo de una de sus rutas ferroviarias más emblemáticas.
Viajar se ha convertido cada vez menos en marcar destinos de una lista y más en disfrutar el viaje en sí mismo. En Turquía, esta filosofía surge de manera natural. Gracias a la extensa red global de Turkish Airlines, los viajeros pueden llegar a Estambul desde México con una sola conexión y, desde ahí, continuar explorando el país de una manera tan atemporal como inmersiva: en tren.
Mientras que volar ofrece rapidez y conexiones fluidas, viajar en tren permite descubrir una faceta diferente de Turquía, una que se revela lentamente entre cadenas montañosas, pueblos remotos, ciudades antiguas y paisajes que han dado forma a civilizaciones durante miles de años. Juntos, el transporte aéreo y ferroviario crean una manera inolvidable de experimentar el país.
Llegar a Turquía con Turkish Airlines
Todo gran viaje comienza con una llegada cómoda. Turkish Airlines, la aerolínea que vuela a más países que cualquier otra, conecta México con Estambul a través de su extensa red internacional, abriendo las puertas a 358 destinos en todo el mundo.
Para quienes viajan a Turquía, Estambul es mucho más que una puerta de entrada. Es el punto de partida perfecto para descubrir un país que se extiende entre dos continentes, donde tradiciones centenarias conviven con ciudades modernas, una gastronomía excepcional y una extraordinaria belleza natural.
Ya sea que los viajeros pasen unos días explorando Estambul a través del programa Stopover en Estambul de la aerolínea o continúen directamente hacia otro destino, Turkish Airlines facilita el comienzo de una aventura que va mucho más allá del aeropuerto.
Cuando el viaje se convierte en el destino
Entre las numerosas experiencias ferroviarias de Turquía, ninguna ha cautivado tanto la imaginación de los viajeros como el Touristic Eastern Express (Turistik Doğu Ekspresi).
Este emblemático recorrido en tren, que conecta Ankara con Kars, se ha convertido en una de las aventuras ferroviarias panorámicas más reconocidas del mundo. Con un trayecto de más de 1.300 kilómetros y aproximadamente 30 horas de duración, invita a los viajeros a reducir el ritmo y contemplar los cambiantes paisajes del país desde una perspectiva completamente diferente.
A diferencia de los viajes de alta velocidad, el Eastern Express invita a los pasajeros a disfrutar cada momento. Cómodos compartimentos para dormir, ventanas panorámicas y paradas programadas en históricas ciudades de Anatolia convierten el traslado en uno de los momentos más destacados del viaje.
A través del corazón de Anatolia
Tras dejar atrás la capital turca, el tren se adentra gradualmente en la vasta meseta de Anatolia antes de ascender hacia el este de Turquía.
Al otro lado de la ventana, el paisaje cambia constantemente. Las suaves colinas dan paso a imponentes montañas, profundos valles fluviales, bosques y extensas llanuras donde los pueblos tradicionales mantienen ritmos de vida que han cambiado muy poco a lo largo de generaciones.
Durante el invierno, la ruta adquiere un encanto especial. La nieve cubre el paisaje y transforma montañas y valles en un panorama cinematográfico que ha convertido al Eastern Express en uno de los favoritos de fotógrafos y entusiastas de los viajes de todo el mundo.
El tren también realiza paradas prolongadas en ciudades como Erzincan y Erzurum, lo que permite a los pasajeros explorar mercados locales, mezquitas históricas, arquitectura tradicional y gastronomía regional antes de continuar hacia su destino.
Kars: una ciudad de culturas
El viaje concluye en Kars, una de las ciudades más fascinantes y, al mismo tiempo, menos conocidas de Turquía.
Situada cerca de la frontera oriental del país, Kars ha sido moldeada por influencias armenias, otomanas, rusas y anatolias, creando una identidad arquitectónica y cultural única en Turquía.
Los visitantes pueden recorrer sus elegantes calles rodeadas de edificios de piedra, probar los famosos quesos de la región, admirar construcciones de la época rusa o aventurarse hasta el cercano sitio de Ani, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO, una espectacular ciudad medieval conocida frecuentemente como la “Ciudad de las 1,001 iglesias”.
Llegar a Kars en tren hace que la experiencia sea especialmente gratificante, ya que los viajeros pueden contemplar la transformación gradual del paisaje en lugar de simplemente aparecer en su destino.
Un viaje, infinitos descubrimientos
La belleza de descubrir Turquía radica en combinar diferentes formas de viajar. Turkish Airlines lleva cómodamente a los visitantes hasta Estambul, una de las ciudades mejor conectadas del mundo, mientras que experiencias como el Touristic Eastern Express permiten descubrir el carácter auténtico del país más allá de sus principales atractivos turísticos.
Desde un vuelo de clase mundial hasta uno de los recorridos ferroviarios más panorámicos del mundo, Turquía recuerda a los viajeros que, en ocasiones, la parte más memorable de cualquier aventura no es simplemente llegar al destino, sino todo lo que se vive a lo largo del camino.
Turkish Airlines/Agosto 19 de 2026