
MONTREAL. Air Canada ha anunciado hoy que ha emitido el aviso legal de cierre patronal de 72 horas al Sindicato Canadiense de Empleados Públicos (CUPE–Canadian Union of Public Employees), que representa a 10 000 auxiliares de vuelo de Air Canada y Air Canada Rouge, después de que el sindicato notificara su intención de iniciar una huelga. Para ofrecer certeza a los clientes, Air Canada comenzará una reducción gradual de la mayor parte de sus operaciones, que se completará en los próximos tres días. La aerolínea también ha solicitado un arbitraje dirigido por el gobierno para resolver la situación.
A pesar de ocho meses de negociaciones de buena fe, que incluyeron la asistencia de conciliadores federales y una oferta para someterse a un arbitraje vinculante, Air Canada no ha podido llegar a un acuerdo provisional con el sindicato. El 11 de agosto, Air Canada presentó al sindicato una propuesta revisada y exhaustiva, que no exigía concesiones a cambio por parte de sus auxiliares de vuelo y preveía un aumento salarial total del 38 % en cuatro años. La oferta también abordaba la cuestión del salario en tierra, la mejora de las pensiones y las prestaciones, el aumento del descanso de la tripulación y otras mejoras. En un intento adicional por evitar la interrupción de los viajes, Air Canada también había ofrecido al CUPE someterse a un arbitraje vinculante por parte de un tercero para resolver los puntos pendientes de discusión. El CUPE ha respondido emitiendo un aviso para iniciar una huelga a partir del 16 de agosto.
«Lamentamos el impacto que esta interrupción tendrá en nuestros clientes, nuestras partes interesadas y las comunidades a las que prestamos servicio. Sin embargo, la decepcionante conducta de los negociadores del CUPE y la intención declarada del sindicato de iniciar una huelga nos colocan en una posición en la que nuestra única medida responsable es proporcionar certeza mediante la suspensión ordenada de las operaciones de Air Canada y Air Canada Rouge a través de un cierre patronal. Como hemos visto en otros sectores de nuestra industria con otras interrupciones laborales, los cierres no planificados o incontrolados, como el que ahora corremos el riesgo de sufrir con una huelga, pueden crear un caos para los viajeros que es mucho, mucho peor», afirmó Michael Rousseau, presidente y director ejecutivo de Air Canada.
«Nuestra última oferta incluía un aumento del 38 % en la remuneración total durante cuatro años, lo que habría convertido a nuestros auxiliares de vuelo en los mejor remunerados de Canadá, junto con disposiciones relativas al salario en tierra y otras mejoras en el equilibrio entre la vida laboral y personal, la carrera profesional y las pensiones. Al mismo tiempo, no pedimos ninguna concesión al sindicato. Dada esta situación, aunque seguimos estando disponibles para dialogar con el CUPE, hemos solicitado un arbitraje dirigido por el gobierno, ya que ahora lo consideramos la única vía segura para poner fin a la negociación y mitigar el impacto en los viajeros, las empresas y la economía canadiense».
Los vuelos de Air Canada Express operados por Jazz y PAL Airlines seguirán funcionando con normalidad. Sin embargo, estos socios regionales solo transportan alrededor del 20 % de los clientes diarios de Air Canada. Air Canada y Air Canada Rouge transportan aproximadamente 130 000 clientes al día que podrían verse afectados por una interrupción, lo que incluye a los 25 000 canadienses que la aerolínea repatría cada día desde el extranjero y que podrían quedarse varados.
Arbitraje
El 11 de agosto, Air Canada propuso al sindicato que las partes contrataran a un árbitro independiente para ayudar a resolver las cuestiones pendientes y elaborar un nuevo acuerdo provisional mediante un arbitraje vinculante, pero el CUPE rechazó esta oferta. La empresa ha solicitado ahora la intervención inmediata del Gobierno canadiense para que utilice sus facultades para ordenar un arbitraje vinculante en virtud del artículo 107 del Código Laboral de Canadá antes de que se produzca un paro laboral. La aerolínea considera que las recientes intervenciones del Gobierno en los conflictos laborales ferroviarios, portuarios y aéreos en Canadá constituyen un precedente probado.
El Código está diseñado para fomentar la paz laboral en los casos en que las partes llegan a un punto muerto tras una negociación colectiva significativa. En este caso, a pesar de que se ha producido una negociación prolongada con una oferta de aumentos sin precedentes en la remuneración total, no hay perspectivas de llegar a una solución en un futuro previsible. Además, los canadienses y otras partes interesadas, así como la economía canadiense, sufrirán progresivamente las dificultades y otras repercusiones.
Air Canada ha trabajado duro y de buena fe para alcanzar un nuevo convenio colectivo con el CUPE durante los últimos ocho meses y sigue estando disponible para seguir negociando o explorando opciones para finalizar un nuevo convenio colectivo. Esto incluye la oferta anterior de Air Canada de someterse a un arbitraje vinculante por parte de un tercero con el sindicato.
Impacto en las operaciones
Air Canada se ha visto obligada a tomar la decisión de suspender las operaciones de sus auxiliares de vuelo y lamenta el impacto que esto tendrá en los clientes como consecuencia de la convocatoria de huelga por parte del sindicato en un periodo de gran actividad turística.
Sin embargo, como han demostrado los acontecimientos ocurridos en otras aerolíneas en los últimos años, los paros laborales repentinos o no gestionados producen una interrupción mucho mayor en los viajes que una suspensión planificada de los vuelos. Una reducción controlada permite a Air Canada avisar a los clientes con antelación, reduce la posibilidad de que los clientes se queden varados, proporciona a la aerolínea y a los clientes el tiempo y la oportunidad de hacer otros arreglos de viaje, y da más certeza a los clientes.
Un cierre no planificado también supone un riesgo importante para la empresa y sus demás empleados. Air Canada opera a nivel mundial en aproximadamente 65 países de seis continentes con una flota de 259 aeronaves. Al posicionar de manera óptima las aeronaves y las tripulaciones antes de una posible interrupción, Air Canada podrá realizar el mantenimiento rutinario necesario y restablecer más rápidamente el servicio regular.
Los primeros vuelos se cancelarán el 14 de agosto, seguidos de otros el 15 de agosto, y el 16 de agosto se producirá el cese total de los vuelos de Air Canada y Air Canada Rouge.
Información para los clientes
Los clientes cuyos vuelos hayan sido cancelados serán notificados y tendrán derecho a un reembolso completo, que podrán obtener en línea en www.aircanada.com o a través de la aplicación móvil de Air Canada. La compañía ha llegado a acuerdos con otras aerolíneas canadienses y extranjeras para ofrecer a los clientes opciones de viaje alternativas en la medida de lo posible. Se notificará a los clientes las opciones de viaje alternativas que se les ofrezcan. Sin embargo, dado que otras aerolíneas ya están muy llenas debido a la temporada alta de viajes de verano, conseguir esa capacidad llevará tiempo y, en muchos casos, no será posible de inmediato.
Air Canada ha tomado otras medidas para mitigar el impacto en los clientes. Entre ellas se incluye la aplicación de una política de cambio de reserva flexible para todos los clientes, de modo que puedan cambiar o aplazar su viaje sin costo adicional. Air Canada informará en todos los casos a los pasajeros de sus derechos según la normativa aplicable si su vuelo se cancela o se retrasa, y cumplirá con sus obligaciones reglamentarias.
Air Canada/Agosto 13 de 2025