
El avión experimental X-59 de la NASA marcó un hito importante el viernes 5 de junio, cuando voló por primera vez a una velocidad superior a la del sonido, allanando el camino para demostrar sus capacidades supersónicas silenciosas a finales de este año.
El piloto de pruebas de la NASA Jim «Clue» Less despegó y aterrizó en la Base Aérea Edwards en California, alcanzando una velocidad máxima de aproximadamente Mach 1,1 (713 mph) y una altitud de 43 400 pies. El vuelo del X-59 comenzó a las 11:08 a. m. PDT y duró 81 minutos, durante los cuales el equipo se centró en las cualidades de vuelo tanto a velocidades subsónicas como supersónicas.
«El X-59 se prepara para su silencioso debut supersónico. Desde el primer vuelo de la aeronave, el 28 de octubre de 2025, el equipo ha logrado avances enormes, con 16 vuelos en los últimos 90 días y un ritmo de pruebas constante. En los próximos días, esperamos dar el siguiente paso y alcanzar Mach 1,4», dijo el administrador de la NASA, Jared Isaacman. «Agradezco al equipo de la NASA y a Lockheed Martin Skunk Works su ayuda para llegar hasta aquí, y espero que esta sea la primera de muchas colaboraciones a medida que reconstruimos la cartera de aviones X de la NASA».
El X-59 está diseñado para volar a velocidades supersónicas produciendo solo un suave golpe en lugar de un fuerte estampido sónico. Para este vuelo, un avión de seguimiento F-15 de la NASA voló cerca para monitorear al X-59. Los fuertes estampidos sónicos del F-15 ocultaron cualquier sonido producido por el X-59.
«El primer vuelo supersónico del X-59 es una prueba del liderazgo perdurable de Estados Unidos en ciencia, ingeniería e innovación aeroespacial», afirmó Michael Kratsios, asesor del presidente para Ciencia y Tecnología y director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica. «Este logro se produce mientras la Administración Trump sigue trabajando para impulsar el vuelo supersónico y potenciar el ingenio estadounidense».
Este primer vuelo supersónico es un hito significativo, pero se avecina un evento aún más crítico para la misión. En solo unos días, se espera que la aeronave realice su primer vuelo en «condiciones de misión», alcanzando una velocidad de crucero de Mach 1,4 (925 mph) y una altitud de aproximadamente 55 000 pies. El X-59 también estará acompañado por un avión de seguimiento durante este vuelo.
Esta velocidad y altitud son las condiciones básicas para el X-59 cuando, en su momento, sobrevuele varias comunidades de EE. UU., lo que permitirá a la NASA recopilar datos sobre cómo la gente podría percibir su silencioso golpeteo. La NASA compartirá estos datos con los organismos reguladores estadounidenses e internacionales para ayudar a establecer nuevas normas de ruido basadas en datos que permitan un mercado viable en el futuro para los vuelos comerciales supersónicos sobre tierra.
Durante los últimos meses, el X-59 ha estado participando en una serie continua de vuelos en los que la aeronave ha volado a una amplia gama de velocidades y altitudes, un proceso conocido como expansión de la envolvente. Estas pruebas constituyen la primera fase de las pruebas de vuelo del X-59. Se centran en el rendimiento e implican el monitoreo por parte de un avión de seguimiento. Cuando la aeronave complete esta fase, pasará a otra centrada en su perfil acústico con el fin de verificar su capacidad de vuelo silencioso.
El X-59 es la pieza central de la misión Quesst de la NASA, cuyo objetivo es demostrar la viabilidad de los vuelos supersónicos silenciosos y contribuir a que los vuelos supersónicos comerciales puedan sobrevolar zonas terrestres en todo el mundo. Estos avances ayudarán a los viajeros a llegar más rápido a sus destinos preferidos, pasando menos tiempo en el aire.
A través del desarrollo del X-59 por parte de Quesst, la NASA también proporcionará herramientas de diseño y tecnología para aviones supersónicos silenciosos que alcanzarán las altas velocidades deseadas por los operadores comerciales sin molestar a las personas en tierra. La NASA validará las herramientas de diseño mediante pruebas en tierra y en vuelo, lo que brindará a los fabricantes de aeronaves de EE. UU. la capacidad de explorar nuevos conceptos supersónicos silenciosos y les dará la confianza de que sus diseños resultantes cumplirán con los requisitos de vuelo silencioso.
NASA/Junio 05 de 2026